El sonido de los drones lanzados desde Israel cesó ayer a las nueve de la noche local, pero no se hizo el silencio porque los pobladores festejaron con tiros y gritos el alto el fuego pactado por la facción de Hamas, que controla la franja, e Israel, después de una semana de cruce de cohetes y 167 víctimas fatales.
La tregua le ganó al recelo
Tanto Hamas como Israel celebraron el alto el fuego como una victoria. Los pobladores salieron a las calles a festejar.