La vida después de Potter
Ante el final de la saga del niño mago, los tres actores principales se enfrentan al desafío de continuar con una carrera en el cine que pueda superar la enorme mochila de quedar asociados a papeles fijos
Cuando Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint dieron vida por primera vez a los héroes Harry Potter, Hermione Granger y Ron Weasley en Harry Potter y la piedra filosofal contaban con 13, 12 y 14 años respectivamente. Han pasado casi 10 años y ocho películas –recordemos que la saga de siete libros de la escritora J.K. Rowling se dividió en ocho filmes– y se han consagrado como estrellas universales, rostros por demás reconocidos y reconocibles.
Pero nada de esto asegura una carrera exitosa. Son múltiples los ejemplos de actores asociados a un único rol o personaje que después no lograron jamás repetir éxitos a la misma altura. Un ejemplo rápido lo proporciona la saga La guerra de las galaxias y su trío protagónico, solamente Harrison Ford consiguió mantener el estatus de gran estrella, y probablemente su rápida incursión en la saga de Indiana Jones tenga que ver, mientras que Mark Hammill y Carrie Fischer nunca volvieron a estar a esta altura. A futuro, el destino de estos actores es, en algunos casos, por lo menos incierto.
Un Potter limitado
Sin dudas, el actor que menos ha evolucionado con el correr de las películas es también el que más se ha consagrado de los tres. Daniel Radcliffe no debutó en Harry Potter –cuando fue elegido de entre un casting de 2.000 aspirantes– sino que ya figuraba en telefilms desde la temprana edad de 5 años, cuando dio vida a un joven David Copperfield en la película del mismo nombre.
Si bien aquí se critican sus capacidades histriónicas, es innegable que Radcliffe –o su agente– es inteligente y desde hace un tiempo intenta alejarse del personaje Harry Potter y forjarse una carrera por sí mismo. Fue escandalosamente comentada su participación en la obra teatral Equus –esencialmente porque aparecía desnudo– el mismo año en que rodó y estrenó un filme poco comercial de discreto éxito, el drama December Boys de Rod Ardí.
Es cierto que poco tiempo le dejó la saga del famoso mago para diversificarse: apenas logró terminar un telefilm ese mismo año (My Boy Jack de Brian Kira) y tuvo fugaces apariciones en TV, entre ellas una inevitable participación en Los Simpsons en 2010. Su salto más allá de Harry Potter lo dará en 2012, cuando protagonice The Woman in Black, un filme que lleva a la pantalla la novela de Susan Hill, exitosamente trasladada al teatro por Stephen Mallatratt. Esta novela tuvo una versión teatral en Montevideo, más precisamente en el teatro Victoria, dirigida por Gabriela Iribarren y protagonizada por Alvaro Armand Ugón y Agustín Maggi.
Se trata de una historia de fantasmas verdaderamente inolvidable. La película tendrá otro punto de importancia en el sentido de que también significa el regreso de la emblemática productora de películas de terror británica Hammer, responsable de muchos éxitos entre los años 1950 y 1970. La saga de Drácula protagonizada por Christopher Lee y Peter Cushing solo es una pequeña parte de estos éxitos. De esta The Woman in Black ya se puede apreciar en tráiler en internet y lo menos que se puede decir de ella es que se ve prometedora. Solo resta esperar y ver si Radcliffe estará a la altura.
Creció la nena
Pasó de ser una niña actriz a todo un sex symbol, pero Watson apenas tenía experiencia teatral cuando debutó en la gran pantalla, justamente en Harry Potter y la piedra filosofal. Si bien cuenta con formación profesional como actriz, es del trío la que más reacia se ha mostrado a dedicarse plenamente a una carrera en el séptimo arte, tratando de completar sus estudios universitarios al mismo tiempo que daba vida a la mejor amiga y compañera de Potter, Hermione Granger, al punto que en algún momento de la realización de la saga se rumoreó que no continuaba y que sería sustituida.
Su evolución como actriz es notoria y se ha consagrado en su rol varios pasos más allá que el propio protagonista, saliendo airosa en un papel que a cada película se hizo más complejo. Durante el proceso de la saga, no se ha prodigado demasiado en otros roles –no deja mucho tiempo Potter– pero ha figurado en una película de TV –Ballet Shoes (Sandra Goldbacher, 2007)– y prestado su voz a un filme animado que pasó bastante desapercibido –The Tale of Desperaux de Sam Fell y Robert Stevenhagen– a pesar de contar con estrellas como Matthew Broderick y Dustin Hoffman. Watson ya tiene dos películas anunciadas al término de la gran saga, una de ellas este mismo año: My Week with Marilyn, de Simon Curtis, donde compartirá elenco con la nominada al Oscar Michelle Williams –quien obviamente le dará vida a Marilyn Monroe– y Kenneth Branagh, con quien ya compartió reparto, justamente en Harry Potter y la cámara secreta. Además de este filme, donde es nada menos que la protagonista, se propone un salto audaz en 2012, cuando en The Perks of Being a Wallflower, de Stephen Chbosky, interprete un rol “adulto”, ya que se trata de un drama con abundante contenido sexual y de drogadicción, y corre el rumor de que en él aparecerá por vez primera ligera de ropas, algo que no se ha confirmado oficialmente.
El más creíble
Sin duda el más talentoso del trío, Rupert Grint, ha logrado que su Ron Weasley sea uno de los personajes más queridos de la saga. Sin dudas, es ayudado ya desde el original de Rowling, por su condición de comic relief (en español “alivio cómico”) y por ser el más creíble de los tres, el único que aparentemente tiene reacciones de cualquier mortal: se pone celoso, se asusta, se enoja.
Grint es algo así como el patito feo terrenal del trío. También en el rubro actoral, ya que su única experiencia previa a la saga es una obra de teatro escolar. Sus condiciones, en particular como comediante, fueron notadas durante estos 10 años y es quien más ha logrado filmar en paralelo de los tres. Ya en 2002, tenía un pequeño papel en la comedia familiar que fue un desastre en materia de critica y público Thunderpants, de Peter Hewitt, y luego se consagraría como protagonista en Driving Lessons, de Jeremy Brock, acompañado nada menos que por Julie Walters y Laura Linney.
Grint parece ir siempre un par de pasos delante de sus compañeros de elenco, y su salto a “rol adulto” ya lo dio en 2009 cuando protagonizó Cherrybomb, en la que era parte de un grupo de jóvenes que terminaban atrapados por una espiral de sexo, drogas y violencia.
No llamó tanta atención su desnudo –pasó prácticamente desapercibido en comparación al de Radcliffe– ni las sutiles menciones a homosexualidad de su personaje. Grint participó además en 2010 de la divertida comedia Wild Target, de Jonathan Lynn, acompañado por Bill Nighy y Emily Blunt.
El actor más completo del trío es, como se ve, el más solicitado y ocupado, condición que sostiene más allá de Harry Potter, ya que tiene cuatro películas en marcha: para este mismo año ya se ha anunciado Eddie the Eagle, comedia deportiva en la que da vida a un esquiador británico, y Cross Country, que será su debut en el género de horror. La película se presenta con argumento previsible –grupo de amigos que serán eliminados uno a uno en un bosque– pero aun así 2011 promete ser un año de despegue para Grint.
El 2012 será un año igual de ocupado para él, ya que estrenará el drama bélico Comrade, ambientado en la segunda guerra mundial, y Wartime Wanderers, que transcurre en la misma época y durante el mismo conflicto.
En esta película se narra la historia del club de fútbol Bolton Wanderers, cuyos jugadores se alistaron en bloque para combatir. Por títulos a futuro, la carrera de Grint es algo que sí puede convertirse en grande.
W Radcliffe. En 2012 trabajará con una productora de films de terror histórica.
W Watson. Trabajará en una película sobre Marilyn Monroe con Michelle Williams.
W Grint. Estará en varias comedias y películas de guerra interesantes.