Rosina Gil levanta el teléfono de su habitación en un hotel de Tampa, Florida. Dice, entre risotadas, que ya no sabe en qué idioma habla. Si en español, portugués o inglés. Antes de llegar a Estados Unidos, Gil tuvo varias residencias. "Nómade desde chica", dice ahora a los 33 años.
La vida itinerante
Antes fue primera bailarina Ballet Nacional del Sodre e integró la compañía brasileña Déborah Colker, ahora forma parte del espectáculo Volta