ver más

En el entorno de Luis Lacalle Pou la conocen sucintamente como “la volcada” y se trata del resumen de los acontecimientos que, en el último mes de la campaña electoral, llevaron al candidato blanco a descontar la distancia que lo separaba de Jorge Larrañaga y a dar vuelta casi todos los pronósticos.

La “volcada” está compuesta del fervor que generaron ciertas encuestas; de la participación de colorados afines a Pedro Bordaberry; y del impacto positivo de spots propios y del rechazo provocado por publicidades ajenas. Está hecha también de la interacción en internet y de referentes sociales que, en el último tramo de la campaña, cumplieron su rol en lo que el politólogo Ignacio Zuasnábar llama la “sinapsis social colectiva invisible”.

Esta “volcada”, según percibieron los lacallistas, tuvo su primer empuje cuando terminó la veda propagandística y los publicistas del grupo pusieron en el aire un spot en el cual el candidato corría con ropa deportiva hacia un horizonte indeterminado, y otro en el que un sampleado sobre el discurso del político blanco lo hacía prometer innovaciones en medio de una especie de rapeo. Particularmente este último spot, dicen, llamó la atención de jóvenes (y hasta de niños) que se sintieron identificados con su tono festivo y descontracturado.
Pero, sostienen los dirigentes de Lacalle Pou, la campaña televisiva que más los ayudó no fue propia. Fue la que mostraba a Larrañaga conversando con una serie de niños que, entre otras cosas, le preguntaban sobre el consumo de marihuana y de alfajores.

“Tuvo repercusiones muy negativas sobre todo en las redes sociales. Hubo humoristas que se burlaron abiertamente de esas publicidades y las bromas repercutieron mucho, sobre todo en el Facebook. Y al Facebook accede gente de todas las edades, pero últimamente se ha sumado mucho veterano”, dijo a El Observador uno de los operadores de Lacalle Pou. Además, las encuestas que se conocieron una semana antes de las elecciones y que mostraban un empate técnico entre los candidatos, movilizaron a muchos blancos que ya daban la contienda por zanjada. “Es mentira que las encuestas no tengan impacto sobre la gente. Después de esos resultados nuestros militantes se querían comer la cancha”, señaló un importante dirigente lacallista de Montevideo.

Hay coincidencia también acerca de que hubo votantes colorados afines a Pedro Bordaberry que, a último momento, eligieron participar de la interna blanca para ayudar a un político cuyas ideas sienten más cercanas que las de Larrañaga.
En esas decisiones cumplió su rol la denominada “sinapsis social colectiva invisible” que, en palabras más sencillas, describe las conversaciones que a pocos días de una elección ocurren entre amigos, vecinos o compañeros de trabajo y que terminan por determinar un voto.
El psicólogo y experto en redes sociales, Roberto Balaguer, había dicho a El Observador que ese intercambio se intensificó en los últimos años debido a las redes sociales. “Lo que sucede fuera de las redes se multiplica luego en las redes ya se trate de comentarios sobre salud, educación o un mundial de fútbol. Aunque vos no estés interesado en política, tus contactos en Facebook o en Twitter empiezan a hablar de eso y uno termina enterándose. Es evidente que se generan muchas más conexiones que las que se generaban antes de internet”, señaló Balaguer.

Dicen algunos dirigentes blancos que entre los protagonistas de esa sinapsis, estuvieron muchos integrantes de una generación de economistas y sociólogos de entre 30 y 50 años, de una tendencia ideológica que va del centro a la derecha –que son referentes en sus áreas– y que “generaron opinión pública” en sus círculos de referencia. Los acontecimientos arriba mencionados –sumados a los atributos del candidato– generaron esa “volcada” que no fue detectada por las encuestadoras y que tuvo el efecto de una ola sobre la que surfeó Lacalle Pou. Y, como dijo un dirigente blanco al que le tocó padecer la derrota, cuando viene la ola se lleva la sombrilla, la silla playera y hasta el baldecito de plástico.

Temas:

Decisión 2014

Seguí leyendo