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En los alrededores del estrado en donde se aprestan a hablar Luis Lacalle Pou y Jorge Larrañaga, los dirigentes suelen hacer pronósticos sobre las elecciones del próximo domingo 26 y casi todos los augurios tienen una nota de muybuenosobresaliente para arriba. Ayer fue en Trinidad, pero antes lo habían hecho en otros actos en los que, enfervorizados por las largas caravanas de autos y los abrazos de la gente, los blancos anunciaron una sustancial caída de la izquierda en las preferencias de la gente. “No sacan más del 42%”; “tienen un techo del 44%”; sacan 43% y nosotros 35%”, eran algunos de los augurios que en la tardecita de ayer sonaron en la tardecita de la capital de Flores cuando se juntaron los nacionalistas. Y, a poco que iban llegando noticias sobre el resultado de las últimas encuestas, se reafirmaban en sus esperanzas (ver nota aparte). “Si lo que dice la encuesta de Equipos es lo correcto, estamos muy bien”, dijo a El Observador el intendente de Flores Armando Casteindebat.

Allegados a Lacalle Pou y a Larrañaga también evaluaron con inocultable satisfacción la proyección de los sondeos que dejan a la izquierda sin mayoría parlamentaria y sin superar el 45% de adhesiones.

Ya sobre el escenario, Larrañaga y Lacalle Pou no hicieron ninguna mención a las encuestas pero se mostraron muy tranquilos frente a un auditorio que les festejó sus propuestas y sus bromas. “En estos días a muchos les viene una especie de taquicardia. Yo me empiezo a serenar”, dijo Lacalle Pou sin soltar la bandera uruguaya con la que convocará a los colorados cuando llegue la hora del balotaje.

Pese a que estaba apurado porque tenía que llegar en hora a otro acto en San Jose, Lacalle se tomó su tiempo para hacer bromas con un dron que volaba sobre la cabeza de los asistentes, acerca de un perro que ladraba insistentemente desde un balcón –“¿saben por qué ladra? Porque somos el único partido que tiene medidas para el bienestar animal”, dijo- y se ocupó de que el diputado y médico Javier García atendiera a una señora que se desmayó entre el gentío –“qué se va a hacer, es lo que hay”, ironizó ante la ausencia de otro facultativo. “Nunca me van a ver eufórico con los resultados políticos. Pero estamos serenamente ilusionados”, dijo el candidato blanco.

Por su parte, Larrañaga sostuvo que su compañero de fórmula ha generado “un cambio enorme” en la política uruguaya, reiteró que se viene el tiempo de los gobiernos sin mayorías parlamentarias e insistió con sus críticas a Tabaré Vázquez por su propuesta de un vaucher educativo. “Significa una grave fractura social en desmedro de la educación pública”, afirmó. Al finalizar el acto, ambos partieron hacia San José ya sabiendo que las últimas encuestas les prometían que, después del domingo, seguirán en carrera y con chances de llegar primeros.
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