Ya lo había mencionado otras veces. Luis Lacalle Pou tiene resuelto qué hará el día siguiente al balotaje (que confía ganar): dormir, estar un rato en familia, salir a correr, preparar un mate a la tardecita, “el teléfono al rojo vivo” y, lápiz y papel en mano, empezar a gobernar. Pero ayer, en un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) en el Club de Golf, el precandidato nacionalista hizo de ese día el centro de su discurso.
Lacalle Pou y su teletransportación
Se proyectó al día después del balotaje: “David le termina ganando a Goliat”, dijo