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El senador nacionalista Jorge Larrañaga dijo que esperaba una actitud diferente del también senador blanco Luis Alberto Lacalle en cuanto a la autocrítica de la campaña electoral que terminó con la derrota de la fórmula, encabezada, justamente, por Lacalle e integrada por Larrañaga como candidato a la vicepresidencia de la República.

Larrañaga sostuvo que “hubiera preferido que él (Lacalle) asumiera una cuota parte de la responsabilidad y decir claramente: ‘yo fui candidato a la presidencia de la República y me siento responsable”.

Aclaró que sí bien lo ha expresado en el Directorio del Partido Nacional, no lo hizo públicamente.

“Para ser sincero, en el Directorio ha expresado que asumía la responsabilidad de los errores que cometió, del tema de la motosierra, de los atorrantes, de la casucha…, pero no en forma contundente, más abierta y que condiga con lo que ha sido él, una importantísima figura del sistema político, presidente de la República, presidente de los blancos, ganador de la última instancia electoral interna del Partido Nacional”.

El legislador agregó en declaraciones a radio Carve que “hubiera esperado, con toda franqueza, una actitud mucho más frontal” y no la de “una persona que no asuma directamente la cuota parte de responsabilidad”.

“Yo fui candidato a la vicepresidencia de la República –dijo- y asumo la cuota parte de responsabilidad que me toca en función de la derrota electoral que nuestro partido tuvo. Cuánta porción tengo no sé. Seguramente, quien ocupó la condición de candidato único a la Presidencia deba tener una parte superior de responsabilidad”.

Larrañaga no aceptó como excusa la postura de que la derrota era inevitable y dijo que no compartía la tesis de que el resultado estaba cantado.

“El 28 de junio, cuando resolvimos la fórmula la propia noche de la elección (interna), teníamos un ánimo muy fuerte; nos sentíamos con mucha fuerza, con muchas ganas, con una enorme posibilidad que se abría frente al espectro político como para poder ganar la instancia electoral; pero eso después no aconteció”, dijo Larrañaga.

En cuanto al relacionamiento futuro entre ambas figuras políticas y sus sectores sostuvo que esto no mella la relación entre Alianza Nacional y Unidad Nacional (UA) porque estás cosas se han hablado directamente y también con otros referentes de UA.

“Yo no oculto las cosas que pienso, las digo frontalmente, como he expresado también que el partido ha venido cambiando de liderazgo cada cinco años” y que “un partido que no consolida su liderazgo es muy difícil (que gane) porque siempre tiene un liderazgo cuestionado”, apuntó Larrañaga tras recordar las figuras que estuvieron al frente en filas nacionalistas. En 1984 Alberto Zumarán, en 1989 Lacalle, en 1994 Alberto Volonté, en 1999 volvió a ser Lacalle, en 2004 Larrañaga y en 2009 volvió a ser Lacalle.

En ese sentido, agregó que en el Partido Nacional, “quizás el doctor Vázquez no hubiera sido presidente porque perdió una vez, perdió dos veces y recién en la tercera ganó”.

“En el Partido Nacional después de haber perdido una, seguramente no hubiera tenido oportunidad de ser otra vez, salvo que hubiera saltado un período como sucedido en el caso de Lacalle, que ya fue candidato por tres veces y ganó en una”, manifestó.

Acerca del futuro, el senador dijo que seguirá “trabajando y luchando para impulsar un proyecto de un nuevo Partido Nacional: transformador, moderno, que le dé una fuerte participación a la juventud, a la mujer, a los sectores sociales, que tenga cercanía frente a la ciudadanía, frente a la gente para interpretar”.

En ese sentido agregó que “solamente un partido que tenga cercanía al ciudadano puede tener credibilidad y ganar en confianza como para después ser votado y no con B larga”.

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