Las avenidas de Montevideo donde los constructores podrán elevar la altura de los edificios
Promotores calificaron el anuncio de la intendencia como “positivo”; se considera que contribuirá al desarrollo de nuevos proyectos de Vivienda Promovida en una zona hasta ahora “perimida” de la ciudad
La Intendencia de Montevideo (IMM) habilitará duplicar la altura de construcción en 95 cuadras de la ciudad, ubicadas sobre tramos de las calles 8 de Octubre, avenida Italia, José Batlle y Ordoñez entre avenida Italia y el extremo del Mercado Modelo, Centenario, Dámaso Antonio Larrañaga y José Pedro Varela. La iniciativa busca contribuir al desarrollo urbano sustentable, crear oportunidades de inversión y generar empleo.
La modificación reglamentaria permitirá a los promotores privados desarrollar edificios para vivienda de hasta 31 metros de altura, alrededor de 10 pisos (se calculan unos tres metros por piso). En la actualidad la altura habilitada en esas avenidas es en general de 16,5 metros, aunque existen excepciones. También se podrá construir en alturas superiores a 31 metros, por ejemplo, en terrenos que estén ubicados en confluencia de alguna de esas avenidas, o que tengan más de 30 metros de frente o 1.200 metros cuadrados de superficie.
“Cuando hablamos de desarrollo urbano sustentable estamos hablando de aprovechar más y mejor las infraestructuras. La posibilidad de edificar más altura en estas avenidas es una medida muy consistente con esta idea”, afirmó el director de Planificación del la Intendencia de Montevideo, Luis Oreggioni este martes en conferencia de prensa.
La intendencia remitirá el proyecto de decreto a la Junta Departamental el próximo 20 de agosto. A modo de estímulo y una vez aprobada la nueva normativa, se abrirá una ventana de 18 meses en la que los inversores no deberán abonar precio compensatorio por mayor aprovechamiento. Es decir, no habrá que pagar un precio diferencial por mayor altura. Con ello se busca que rápidamente se presenten proyectos edilicios para su aprobación, que también será ágil, según las autoridades.
Además, habrá requerimientos de carácter urbano como una altura predeterminada para las plantas bajas, en donde se promoverá el desarrollo de propuestas comerciales. En estos casos no estará habilitada la instalación de grandes superficies como supermercados. El potencial de edificabilidad es de alrededor de 2 millones de metros cuadrados en las nuevas zonas comprendidas por la medida.
El presidente de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), Ignacio González Conde, valoró el anuncio como “muy bueno y positivo”. El empresario dijo a El Observador que se trata de una zona de la ciudad que estaba “perimida” y que precisaba más altura. “Por los barrios en los que está esto creo que la inversión vendrá por el lado de Vivienda Promovida (ex Vivienda Social). No hay ninguna duda”, añadió el ejecutivo.
“José Pedro Varela es un ejido fantástico que tiene 60 metros de ancho y que puede tener edificaciones en altura sin ningún problema”, dijo a modo de ejemplo. También valoró la agilización que tendrán los trámites de habilitación de construcción, y la ventana de 18 meses en la que no se tendrá que pagar el precio compensatorio por mayor aprovechamiento.
“A los señores inversores: Ahora la pelota está en la cancha de ustedes. Esperemos que esto funcione bien”, afirmó la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse durante la conferencia de prensa.
Un cambio esperado
Los promotores y constructores coinciden en que los ajustes introducidos en abril de 2020 a la Ley 18.795 (ex Vivienda Social) han sido claves para que el sector de la vivienda promovida tenga hoy mayor dinamismo. Entre otras modificaciones la nueva reglamentación eliminó los precios máximos de venta y habilitó la construcción de unidades de un dormitorio sin restricciones dentro de un mismo edificio (antes la mitad de las unidades debían ser de dos o más dormitorios). También se incorporó la promoción de monoambientes de 25 a 40 metros cuadrados.
Pero Appcu también habían planteado en varias oportunidades su disposición a desarrollar proyectos en barrios más alejados del centro. Para eso consideraba necesario que se otorgara permiso para más altura, de modo que se justificara la inversión del promotor. Además, se considera que estos cambios ayudarán a revitalizar zonas “deprimidas” de la ciudad.