ver más

Las cadenas agroindustriales ocupan 250 mil trabajadores y representan casi el 17% del total del empleo que tiene el país, correspondiendo 9% al agro y 8% a las agroindustrias, sostuvo la economista Verónica Durán durante la presentación del Anuario 2013 de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

La cifra es aún mayor si se tiene en cuenta a los trabajadores que operan en los rubros de transporte, almacenamiento y servicios. La encuesta de hogares del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) –que se tomó de base para este estudio– no especifica en esas actividades a las personas que prestan funciones para las cadenas agroindustriales.

Durán señaló previamente que el horizonte de crecimiento del agro uruguayo debe tener en cuenta que el sector tiene una población de avanzada edad y con baja capacitación, especialmente a nivel de los productores familiares, lo cual es un desafío para elevar el potencial productivo agropecuario.

La experta del MGAP dijo que el agro es el sector que tiene menos proporción de asalariados en relación al total de personal ocupado. Como contrapartida hay un número importante de trabajadores que lo hacen por cuenta propia. Son productores familiares y colaboradores familiares no remunerados, que representan 30% del total de ocupados. Estos productores tienen algunas particularidades como la edad y la calificación; que se traduce en una inserción laboral desventajosa, incluso en comparación con los asalariados. Tienen ingresos menores que los asalariados y están afectados por una mayor línea de pobreza.

En esta franja los productores que tienen más de 60 años representan 18%, una cifra que es más del doble en relación al resto de los sectores. Esta es una característica a la que hay que prestarle atención, porque obviamente tiene consecuencias sobre la toma de decisiones y perspectivas de estos trabajadores, que por otra parte muchos de ellos son empresarios. Precisamente, 72% de estos trabajadores de más de 60 años son productores familiares, no asalariados. A su vez, 90% de los asalariados tiene menos de 60 años.

Por su parte, en la ganadería vacuna está concentrado 70% de los trabajadores de más de 60 años. Por el contrario, en la agricultura extensiva la participación de ocupados de mayor edad es reducida. En granos, 8%; en arroz, 5%; y en la forestación, 5%.

Otra característica adversa es que, tanto la fase primaria como la industrial, son intensivas con mano de obra de baja calificación. El 77% de los ocupados en el agro no finalizaron la educación primaria o secundaria, y eso es lo que se considera en este estudio como de baja calificación, sostuvo Durán.

Agregó que ese factor se traduce en diferencias salariales importantes entre esos trabajadores, que son una masa muy importante del sector, y el resto de los trabajadores. Los ingresos de estos trabajadores son menores al promedio de la economía, parecidos a los de la construcción, pero comparados con la industria no agropecuaria, transportes y servicios, tanto el agro como las agroindustrias tienen ingresos menores.Sin embargo, los trabajadores del agro no están afectados por un nivel de pob|reza mayor a la de otros sectores.


Evaluación del ministro Aguerre


lll El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, destacó los logros en materia de inserción internacional del agro uruguayo. Se trata precisamente de uno de los cinco ejes transversales de la organización institucional del MGAP encarados en su gestión ministerial. Significó el impacto que tuvo para Uruguay el acceso a la cuota de carne 481 de Europa, no solo en términos de valor, sino también por haber logrado protocolizar un sistema de producción certificada por una trazabilidad que es única en el mundo, por ser un bien público de carácter universal.

También destacó el ingreso al mercado cárnico de Corea –ahora solo falta concretar negocios– y también el acceso con citrus a Estados Unidos, para lo cual se espera el año próximo una de las cosechas más grandes en la historia del país, así como también la colocación de lácteos. También resaltó la marcha en los ejes referidos a los recursos naturales –haciendo un ordenamiento en el uso de los suelos–, adaptación a variabilidad climática, desarrollo rural y articulación institucional.



Seguí leyendo