La movilidad constante, el imponente despliegue físico, el contragolpe letal, la presión agobiante, la contundencia ofensiva. El respeto por la pelota. Mejor dicho: el respeto reverencial por la pelota. En esas claves se apoyó Alemania para darle a Brasil la mayor paliza futbolera de su historia.
Las claves de la epopeya alemana
Alemania, la versión mejorada de España, le ganó a Brasil desde el respeto a la pelota y por su reformulación táctica