Si los rankings de popularidad no eran suficientes, la última edición de los Video Music Awards de MTV lo confirman: este verano boreal fue dominado por las divas pop.
Si los rankings de popularidad no eran suficientes, la última edición de los Video Music Awards de MTV lo confirman: este verano boreal fue dominado por las divas pop.
Los shows revelaron el nuevo panorama femenino de la música pop. Las artistas que coparon los primeros puestos, Iggy Azalea y Ariana Grande presentaron sus nuevos hits tras su exitosa colaboración en el tema Problem, mientras que Nicky Minaj tuvo el triple rol de presentar su tema Anaconda y participar en dos colaboraciones: Bang Bang junto a Jessie J y Grande, que sirvió de apertura para la ceremonia, y más tarde junto a Usher y su She Came to Give it to You. Azalea, por su parte, también estrenó Black Widow, su más reciente colaboración con la cantante inglesa Rita Ora.
Taylor Swift formó parte también de la extensa lista de presentaciones en vivo con su más reciente corte, Shake it Off de su próximo disco 1989.
Sin embargo, la ceremonia tuvo una única protagonista. Beyoncé, quien recibió el premio Michael Jackson Video Vanguard por su trayectoria y lo celebró con un mini concierto de 17 minutos donde recorrió 12 canciones de su más reciente disco, Beyoncé.
Este premio, que el año pasado lo recibió Justin Timberlake y que años anteriores galardonó a artistas como Beastie Boys, U2, Britney Spears y por supuesto el mismo Jackson, fue otorgado por su marido Jay Z y su hija Blue Ivy, un gesto que aprovechó para desbarrancar los rumores de su separación.
La cantante sumó tres premios más, transformándose en la más galardonada de la noche: Mejor colaboración por Drunk in Love junto a su marido Jay Z, mejor cinematografía y video con mensaje social por Pretty Hurts.
Sin embargo, el galardón más importante de la noche fue para Miley Cyrus, que optó por un perfil mucho más bajo para esta premiación –diametralmente opuesto a lo que sucedió en la edición pasada, con twerking y lenguas afuera incluidas– y aprovechó para dar a conocer una campaña de recaudación de fondos para combatir la indigencia en los jóvenes. Para esto invitó a Jesse, un joven sin hogar, para dar su mensaje y recibir su premio por el video de Wrecking Ball.
Katy Perry, que participaba por tres premios, se llevó la estatuilla del astronauta como Mejor video femenino por Dark Horse, mientras que Lorde hizo historia gracias a su hit Royals, al transformarse en la primera artista femenina en ganar el premio al Mejor video rock, compitiendo frente a The Black Keys, Arctic Monkeys y Linkin Park.
Grande, por su parte, obtuvo el premio a Mejor video pop por Problem, venciendo a otros favoritos como Happy de Pharrell y Fancy de Azalea junto a Charli XCX. La australiana Sia se llevó el premio como Mejor coreografía por su impresionante Chandelier.