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Para explicarle a un lego quién es Tintín, se puede alegar que estamos ante uno de los diez personajes de historieta más importante del mundo. Si a un europeo se le menciona el personaje lo ubica inmediatamente, sin tener que ser siquiera lector de historietas. Un símil rioplatense es la popular Mafalda, para poder hacerse una idea.

Creado por el autor belga Hergé –seudónimo tras el que existía Georges Remí– Las Aventuras de Tintín narran los avatares por todo el mundo del personaje del título: un reconocido periodista que en realidad nunca anda investigando para una nota, sino más bien arreglando entuertos, viajando, ayudando en algunas ocasiones a los débiles y generalmente viéndose envuelto en enredos de lo más peligrosos.

Tintín se acompaña siempre por su perro Milú –un fox terrier blanco y marrón de prodigiosa inteligencia y valor, que además habla, aunque sólo los lectores entendemos aquello que dice– y después de determinado momento en sus aventuras lo rodea un reparto de secundarios bastante numeroso, destacando entre ellos el genial Capitán Haddock –amo de los insultos más originales jamás escritos: Bebe-sin-sed, ectoplasma, bachi bozuks, entre muchos otros, un alcohólico incurable capaz de perder todo por alcanzar una botella–, el talentoso pero distraído Profesor Tornasol o los policías casi gemelos Hernández y Fernández.

La primera de sus aventuras vio la luz en 1929, en Le Petit Vingtième, suplemento del diario belga de orientación católica Le Vingtième Siècle, y para 1930 se recopilaba en formato álbum.

Su publicación en periódicos se alternó en distintas bocas de venta durante los años y no se vio siquiera interrumpida por la ocupación nazi en Bélgica (el propio Hergé fue acusado de colaboracionista años más tarde).

Para 1942 con La estrella misteriosa los álbumes fueron publicados a color de allí en adelante y el último publicado fue Tintín y los pícaros en 1976 (existe un volumen final incompleto por la muerte del artista, titulado Tintín y el Arte-Alfa) alcanzando un total de 24 libros.

Hergé es considerado uno de los maestros de la “línea clara” (que aquí en Uruguay tiene al menos dos exponentes, como ser Alejandro Rodríguez Juele con La Isla Elefante y Maco con Aloha), concepto que se establece en 1973 –con Hergé ya con bastantes años de trabajo sobre sus espaldas– que se caracteriza por descartar efectos de luz y sombras, el uso de colores planos, viñetas casi siempre rectangulares, etc.

Como serie de historietas, es de un éxito con pocas comparaciones en todo el mundo. Se estima que ha vendido más de 200 millones de ejemplares desde su primera recopilación en álbum y se ha traducido –sin contar ediciones piratas– en más de 60 idiomas.

Como muestra, alcance con decir que Charles de Gaulle solía decir que su único rival en popularidad en el plano internacional era Tintín.

La película
Existen varios antecedentes al filme de Steven Spielberg que estrenó este viernes en Montevideo, pero de un alcance esencialmente europeo. Hay dos ejemplos de acción real –Tintín y el misterio del Toisón de Oro (1961) y Tintín y las naranjas azules (1964), ambas creaciones originales en las que Hergé no tuvo nada que ver– así como adaptaciones animadas e inclusive una serie que se estrenó en 1992 que básicamente recorrió todos los libros.

El filme de Spielberg combina lo mejor de ambos mundos: si bien es un filme animado, utiliza actores reales como modelos –como fue Andy Serkis dando vida a Gollum en El Señor de los Anillos– y cuenta con un elenco internacional de primera línea: Jamie Bell como Tintín, Andy Serkis, justamente, como el Capitán Haddock, Simon Pegg y Nick Frost como Hernández y Fernández, entre otros.

La película, titulada Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio, combina tres libros de Hergé: El secreto del Unicornio, El cangrejo de las pinzas de oro y El tesoro de Rackham el Rojo.

Cuenta la leyenda que a raíz de comparaciones con su película Indiana Jones: Los cazadores del Arca Perdida, Spielberg se sintió impulsado a leer las historietas y quedó prendado desde entonces.

Adquirió los derechos del personaje hacia 1983 y hubo de volverlos a adquirir –ya que no los había ejecutado a raíz de fallidos guiones, al menos en su criterio– en 2002.

Ahora llega con todo: a este filme que se estrena, se le sumará una secuela probablemente en 2013 a cargo de Peter Jackson (quien oficia en este filme como productor) y una tercera parte en 2014, codirigida por Spielberg y Jackson.

La película hecha mano del ya hoy día imprescindible 3D, pero lo hace con el apoyo de James Cameron y la técnica utilizada por este en Avatar. Es de suponer que valdrá la pena su empleo.

Spielberg, Jackson y Cameron, tres genios del entretenimiento en el séptimo arte, dan vida a uno de los personajes más importantes del noveno, el protagonista de las mejores aventuras del mundo. No podría estar en mejores manos.
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