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Entre 1961 y 1989 el Muro de Berlín, una estructura que se extendía por más de 160 kilómetros, separó Alemania Occidental de la Oriental. A pesar del férreo sistema de seguridad soviético-alemán, miles de personas pudieron escapar, aunque miles también murieron intentándolo.

Ciertas técnicas se destacaron por su creatividad y entre ellas la revista Mental Floss eligió ocho formatos creativos para alcanzar la libertad. El domingo 9 de noviembre se cumple 25 años años de caída del Muro.

1) En una cuerda floja. El acróbata alemán Horst Klein logró realizar uno de los más tremendos escapes a principios de 1963, cuando utilizó un cable de alta tensión que ya no se usaba para cruzar el muro y conseguir su libertad. Logró moverse a través del cable -que estaba tendido a unos 20 metros del suelo- sosteniéndose con sus manos, eludiendo así a los guardias que abajo ni se percataron de su movida.

2) A través de una tanza. El 31 de marzo de 1983, los amigos Michael Becker y Holger Bethke pusieron en práctica una idea que parecía irracional: desde un edificio de cinco pisos ubicado en Berlín este tiraron una fecha a la que habían atado una tanza de pesca, que alcanzó un edifico del lado occidental. Un cómplice del otro lado los ayudó a asegurar el hilo y así pudieron cruzar

3) Auto sin parabrisas. El tornero austríaco Heinz Meisner cruzó el puesto de control Charlie el 5 de mayo de 1963 en su Austin Healy Sprite rojo convertible. Al auto le faltaba el parabrisas, pero eso no era lo más importante: en el baúl estaba escondida su madre. Cuando el guardia del este le indicó que parara para ser revisado, Meixner pisó el acelerador. Su pequeño auto pasó por debajo de la barrera que dividía el este del oeste.

4 Pasaporte de Playboy. En 1986 el diario Los Angeles Times informó que algunas personas lograron traspasar el muro simplemente mostrando el pasaporte: claro que el documento era en realidad la tarjeta de membresía del Club Playboy de Munich, que sin embargo se parecía muchísimo a los pasaportes diplomáticos que tenían derecho a pasar.

5. En un tren a toda velocidad. En diciembre de 1971, un maquinista de tren de 27 años llamado Harry Deterling, dirigió lo que llamó “el último tren hacia la libertad” hacia la frontera. En vez de disminuir la velocidad del tren de pasajeros, a medida que se aproximaba a la zona fortificada aceleró a toda máquina y atravesó el muro. Al final Deterling, siete miembros de su familia y otras 16 personas se quedaron en la zona occidental, mientras que el ingeniero del tren y otros seis pasajeros volvieron a Alemania Oriental.

6) En un globo aerostático. En 1979 Hans Strelczyk y Gunter Wetzel idearon un escape temible: Strelczyk era mecánico y Wetzel albañil, por lo cual usaron sus conocimiento técnicos para construir un globo de aire con cilindros de propano. Sus esposas cosieron el globo con restos de loneta y viejas sábanas y en setiembre de ese año las dos parejas, con sus cuatro hijos, cruzaron la frontera a 2.400 metros de altura.

7. A través de un túnel de “retirados”. En mayo de 1962 una docena de personas cruzó hacia el oeste a través del llamado Der Seniorentunnel, el “túnel de los mayores”. Liderados por un hombre de 81 años, un grupo de retirados pasó 16 días cavando un túnel de 48 metros de largo que iba desde un gallinero hacia el otro lado del muro.

8. Con uniforme. Muchos de los guardias que tenían como tarea evitar que sus compatriotas cruzaran el muro, se convirtieron ellos mismos en fugitivos. Más de 1300 cruzaron el muro en sus dos primeros años de existencia. Uno de los escapes más famosos fue el de Conrad Schumann de 19 años, en 1961, más precisamente durante el tercer día de construcción del muro. Un fotógrafo logró tomar el momento en que saltó por encima de los alambres de púa, que entonces era lo único que existía a modo de impedimento. La fotografía se convirtió en un ícono de la Guerra Fría.

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