Las naranjas llegaron a Filadelfia, pero la celebración fue en Uruguay
Uruguay agasajó a funcionario estadounidense que también anunció la apertura para la carne ovina desosada
En el momento que cuatro contenedores con 6.000 cajas de naranjas uruguayas Valencia arribaban al puerto de Filadelfia, luego de dos décadas de negociaciones entre los gobiernos de Uruguay y Estados Unidos, el subsecretario de Agricultura estadounidense Edward Avalos disfrutaba de una recorrida por Salto.
“Llegó el barco con los citrus uruguayos, pero no los dejaron entrar porque el que tiene que firmar la autorización está en Uruguay”, bromeó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, durante un almuerzo de camaradería en el restaurante Casa de Lamas, en el comienzo de la rambla de la capital salteña. Edward no necesitó traductor para alegrarse con la noticia y devolver una sonrisa al anfitrión que tenía sentado enfrente.
En ese clima transcurrieron los días que el funcionario estuvo en el país, del miércoles 13 al domingo 17, donde ofreció una conferencia para anunciar la apertura del mercado estadounidense para la carne ovina sin hueso, recorrer establecimientos frutícolas y ovejeros en Salto y Colonia, y reunirse con el presidente José Mujica.
Además, logró que el gobierno de Uruguay reconociera a Estados Unidos como país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE, por su sigla en inglés) y le otorgara un certificado genérico que habilita el ingreso de ganado en pie a Uruguay y la posibilidad de negociar también en forma individual el ingreso de partes de la res.
Poco importó entonces la lluvia torrencial que se desató el viernes 15 en Salto, que empapó al ministro, a Avalos, a los embajadores de Uruguay en Estados Unidos, Carlos Pita, y de Estados Unidos en Uruguay, Julissa Reynoso, en la estancia Santa Margarita (ver página 5) y obligó a suspender una visita a otro predio dedicado a la cría de ovejas.
No importó porque la noche anterior, durante una cena en los jardines del hotel Horacio Quiroga de Salto, Avalos probó la carne ovina.
“No vamos a negarle a los estadounidenses que coman la carne ovina agarrándola por el huesito”, dijo Aguerre el viernes 15 al mediodía en un acto en la comuna salteña. Avalos lo pudo hacer cuando comió el french rack.
Don Pancho
Durante una cena en el hotel Horacio Quiroga de Salto, Edward Avalos fue agasajado con carne ovina: probó el cordero tradicional, y cortes de bife angosto y french rack (la costilla con carne) envasados al vacío. Se trató de un cordero pesado de madre Merino y padre Poll Dorset producido por Don Pancho Hermanos, de Francisco Donagaray. El animal tenía 42 kilos de peso vivo y 20 kilos la canal. La marca Cordero Poll Dorset, de Don Pancho Hermanos, es la primera que existe en el país. Los comensales, de parabienes.