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Las razas ovinas llegarán al Prado con el entusiasmo de siempre, lo mejor de la genética y el deseo de lograr la estabilidad del negocio, que se reparte entre la lana y la carne, según una ronda de El Observador Agropecuario con protagonistas del rubro ovino.

El presidente de la gremial de criadores de Corriedale, Salvador García Pintos, dijo que la raza tendrá un número mayor de hembras en la máxima muestra ganadera del país. “Es una categoría que se revitaliza, con borregas de 2-4 dientes, que llegan con lana, datos de EPD y preñadas”, agregó el dirigente.

A pesar de que “es costoso” mantener los animales preparados hasta la encarnerada de fines del verano y de otoño, algunos criadores quieren defender el prestigio que otorga el Prado, “una exposición de elite”.

García Pintos recordó que la Corriedale obtuvo en los últimos años los mejores precios de todas las razas en los remates que se realizan luego de los campeonatos.

De cualquier manera, la época en que se vendían 50 o 60 reproductores ya pasó al olvido, y el presidente de la gremial estimó que se colocarán entre 20 y 35 animales. García Pintos valoró “el esfuerzo de los cabañeros para llegar al Prado” porque “la preparación es costosa y el esfuerzo grande”.

El campeonato de Corriedale, que se inicia el lunes 8 y continúa el martes 9, tendrá la novedad del jurado, ya que a Pablo Paysee se sumará el neozelandés John Sider, comentó García Pintos, quien ve “un panorama alentador” para la carne ovina y ve “bastante bien, en niveles históricos” la lana.

Por otra parte, el presidente de los criadores de Merino Australiano, Douglas Cortela, dijo que la raza llega “muy bien” al Prado, con la novedad de dos nuevas cabañas: una uruguaya, de un joven productor, y otra argentina.

Mucho entusiasmo mostró Cortela porque “está dando frutos reglas claras para los criadores” para que “cada uno se exprese y lleve lo que tenga al Prado”.

Al igual que el Corriedale, habrá una importante presencia de hembras “en todas las categorías”. El campeonato de Merino Australiano será juzgado por Juan González, un cabañero de Salto.

Si bien fue “un año complicado para la oveja, por el aumento de costos y el clima adverso”, Cortela consideró que “los valores no son malos” y confía que la Expo Prado revalide los logros de la raza.

El presidente de Merino Australiano pidió “un marco seguro de trabajo”, en alusión a intensificar la lucha contre el abigeato”.

Toda la carne en el asador

Si hay un cambio en el rubro ovino en los últimos años, lo demuestra la expansión de las razas ovinas de carne, con la Texel a la cabeza. Por ello, la gremial de productores de esa raza acentuará en la Expo Prado la promoción mediante una carpa en la que se venderá carne Texel. La experiencia se había hecho dos corderos en la última edición de la Expo Melilla y ahora se repetirá a una escala superior: se estima que se venderán unos 20 corderos por día durante 10 días, informó a El Observador Agropecuario Jacqueline Booth de Martin, la presidenta de la Sociedad de Criadores.

La faena estará a cargo del Frigorífico San Jacinto y los cortes serán realizados por Fredy Romero, dueño de la carnicería Covadonga, en Pocitos. Fueron invitados INAC, INIA y el SUL, porque “esto tiene que ser de todos”. Además, se venderán chorizos de cordero, toda una novedad. En la pista, la muestra de la raza será más exigente, ya que el peso mínimo de los corderos machos pasó de 65 a 75 kilos “para mejorar el nivel de calidad, pues cada año tenemos más información de EPD” (datos genéticos), agregó Booth. “El mercado está demandando animales precoces, con velocidad de crecimiento”, concluyó.

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