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La crisis internacional adquirió un nuevo empuje las últimas dos semanas y conforme la incertidumbre y la volatilidad se adueñan de los mercados, los operadores locales, empresarios y expertos especulan respecto a las posibles consecuencias que puede tener para Uruguay el agravamiento del contexto internacional.

Los canales de transmisión de la crisis internacional pueden ser tres: el financiero, el real y el vinculado con las expectativas. La deuda uruguaya, el dólar, las ventas al exterior y el consumo doméstico son las principales variables a través de las cuales Uruguay puede hacer propias las desgracias ajenas.

A nivel general, tanto los expertos como los empresarios se muestran cautos a la hora de evaluar escenarios. Nadie habla de una crisis inminente, pero al igual que las autoridades advierten que, a la luz de los últimos sucesos, las probabilidades de impacto en la economía local van en aumento

Por el lado financiero, el escenario actual complica las perspectivas para los títulos uruguayos, que son considerados por los inversores como opciones de riesgo. Según el analista Alejandro Van Cleef, socio director de Investo Consulting, “el escenario actual se va a traducir en un mayor costo de financiamiento para países como Uruguay y Brasil, que van a contar con un menor acceso a los mercados conforme los emisores aumenten sus necesidades de capital y los inversores reduzcan su apetito”.

Pero más tangible y de corto plazo será el ajuste en el precio del billete verde en la plaza local. El dólar subió ayer 1,9% hasta $ 19,389, en una segunda jornada de fuerte corrección al alza. Según fuentes de las mesas de cambio de los principales bancos, los agentes reaccionan a la volatilidad de los mercados internacionales. “Es probable que el dólar mantenga en los próximos días una corrección alcista, pero, para mantener esta tendencia, el contexto internacional deberá mostrar mayores signos de agravamiento”, señaló un operador bancario.

Economía real
El efecto más temido, sin embargo, está atado al canal exportador. Si los precios de las materias primas se debilitan y se dificulta el acceso a los mercados comerciales, uno de los motores del crecimiento de los últimos años podría dejar de impulsar la expansión económica local.

Los commodities registraron en las últimas dos semanas una importante corrección a la baja. Según el índice GSCI de materias primas elaborado por Standard & Poor’s, desde el martes 26 de julio, las materias primas bajaron 11,5% su precio en el mercado internacional. Para el especialista en commodities, Marcelo Recagno, socio de la firma Ernst & Young, los temores de desaceleración de Europa y Estados Unidos ponen en duda la estabilidad de la demanda de productos primarios. “En caso de que el freno en la expansión de los países desarrollados se concrete, los commodities deberán seguir corrigiéndose a la baja”, señaló.

Sin embargo, ese ajuste no debería ser de gran magnitud. Para el analista Ramón Pampín, de la consultora PwC, la demanda aún pujante de la economía china “da indicios de que los precios de los commodities permanecerán en niveles históricamente altos”.

El presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi, señaló a El Observador que es “muy pronto” para hacer un análisis del impacto que pueda tener la crisis internacional en el país, pero aseguró que “el futuro va a estar signado por oscilaciones en los mercados”. El industrial entiende relevante esperar a ver qué hacen los clientes de cada una de las empresas, y que “por eso es importante cuidar la competitividad y los clientes cuando hay bonanzas”.

Por su parte, la secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), Teresa Aishemberg, aseguró que el agravamiento de la volatilidad internacional recién podrá evaluarse en las exportaciones uruguayas en al menos tres meses, debido a que las transacciones están pactadas con anticipación y se seguirán cumpliendo de acuerdo a lo establecido. Señaló que “Uruguay tiene bien diversificadas sus exportaciones, no como en 2001 que dependía mucho de Brasil”. Aunque sostuvo que no deben desestimarse los lazos todavía fuertes con el principal socio comercial. “El país debe estar atento a los mercados de commodities y ver qué medidas toman los competidores para dar facilidades a sus exportadores. Después debemos ver qué medidas serán necesarias para competir en los mismos mercados”,indicó la representante del sector.

Por el lado de las expectativas, la crisis podría tener un efecto en las decisiones de los consumidores uruguayos. Si los hogares se sienten menos seguros ante un escenario de volatilidad externa y noticias negativas provenientes del resto del mundo, es probable que restrinjan su consumo. El presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, Marcelo Lombardi, sostuvo que el impacto de la crisis sobre ese sector de la economía “no es directo”, pero reconoció la rapidez con que “la gente decodifica las dificultades y las traslada a la confianza de las familias, lo que puede sí, tener impacto en el
consumo de bienes durables”.

En la misma línea, Pampón señaló que, ante la incertidumbre, la prudencia no solo deberá regir las políticas sino también el comportamiento de la gente. “Esto puede asociarse a una desaceleración del crecimiento del consumo en algunos segmentos”, explicó, aunque sostuvo que “aún es un escenario lejano”.

A nivel bancario, el analista Alejandro Barboni, de Ernst & Young, señaló que “de complicarse la situación internacional el mercado crediticio local se restringirá”, con una mayor exigencia por el lado de las instituciones a la hora de otorgar un préstamo. Al mismo tiempo, señaló que la crisis incentiva una aceleración del proceso de retorno de depósitos del exterior hacia el sistema local.

BCU descarta intervención cambiaria
El presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, señaló ayer que la autoridad monetaria se mantendrá alejada del mercado de cambios hasta que se normalice la situación internacional. “Como las señales del mercado están tan distorsionadas, actuar en una dirección o en otra no estaría dando un mensaje claro”, señaló el jerarca en declaraciones
a Subrayado.

En los últimos dos días de operativa, el dólar acumuló una suba de 4,18% en el mercado local, con un incremento de casi 80 centésimos. “Creemos que las circunstancias permiten tomar con tranquilidad la situación, esperar que las aguas se calmen y ahí sí, visualizar en qué punto estamos cuando la situación esté en un llano, y tomar las decisiones del caso”, aseguró.

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