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El Príncipe de Asturias, heredero de la Corona española, y la periodista Letizia Ortiz se convirtieron este sábado en marido y mujer ante el altar de la catedral de La Almudena de Madrid.

Antes de formalizar su compromiso matrimonial, el Príncipe de Asturias miró a su padre, el Rey, solicitando su consentimiento al enlace, que Juan Carlos I ratificó con una inclinación de cabeza.

Entre los invitados estaban la familia real de Noruega, Suecia, Holanda y Bélgica, la Reina Rania de Jordania, la Reina Margarita de Dinamarca, el Príncipe Carlos de Inglaterra, el Príncipe Heredero de Japón, Naruhito, la Princesa Carolina de Mónaco y su hermano Alberto, así como los grandes duques de Luxemburgo.

También estaban el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, acompañado de su esposa, Sonsoles Espinosa, los miembros del Ejecutivo; los presidentes del Congreso y del Senado; los presidentes de las comunidades autónomas y representantes de todas las instituciones, así como amigos personales de los novios.

Tras la homilía, con sus manos entrelazadas, el Príncipe dijo a su prometida: "Yo, Felipe, te recibo, Letizia, como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad todos los días de mi vida". Fórmula que fue repetida por la novia.

La novia, que estaba guapísima, lucía un traje diseñado por Manuel Pertegaz y tejido en seda natural tramada con hilos de plata fina.

De color blanco roto e inspirado en la línea princesa del modisto, el traje presentaba un escote en pico, cuello "corola" y cola de 4,5 metros bordada con motivos heráldicos.

Lucía pendientes obsequio de los Reyes y portaba un ramo en cascada compuesto por lirios, como emblema de los Borbones; rosas, azahar, flor de manzano y espigas de trigo.

Iba auxiliada por dos damas de honor, y precedida por los cinco nietos de los Reyes de España, una de sus sobrinas y una nieta del Infante Don Carlos como pajes.

Antes, en el cortejo desfilaron el Rey, acompañado por su hermana la Infanta Pilar, las hermanas del Príncipe, Elena y Cristina, con sus respectivos esposos.

La Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española y el Coro Nacional de España, bajo la batuta de Jesús López Cobos, acompañaron la ceremonia, que se extendió más de una hora y en la que se interpretaron tanto piezas religiosas como de música clásica.

Pasado el mediodía, Letizia Ortiz salió del templo del brazo de su ya esposo, quienes fueron ovacionados por los aplausos de miles de ciudadanos congregados en sus aledaños pese a una mañana lluviosa.

A continuación, la pareja se subió a otro Rolls Royce e iniciaron el recorrido por las calles de un Madrid engalanado hasta la Basílica de Atocha, donde la novia cumplirá con la tradición de ofrecer su ramo a la Virgen.

(EFE)

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