Son hombres, en su mayoría jóvenes, que proceden de países del Africa subsahariana y llegan a Libia con la esperanza de cruzar el Mediterráneo para afincarse en algún país de Europa en el que puedan dejar atrás su vida pobre,en la que el hambre y las privaciones cotidianas son moneda corriente. Pero no podrían imaginar el calvario al que terminarán enfrentándose.
Libia: huían de la pobreza pero se convirtieron en esclavos
Son raptados por traficantes que piden rescate a sus familias e incluso los revenden