A partir de allí, la empresa retomó la actividad a comienzos de febrero con el armado de unas 15 unidades diarias, informó Revetria a El Observador el 22 de febrero.
A partir de allí, la empresa retomó la actividad a comienzos de febrero con el armado de unas 15 unidades diarias, informó Revetria a El Observador el 22 de febrero.
Tras el cumplimiento de las formalidades, Lifan envió el jueves siete unidades de X60 para comprobar que el ingreso se produjera con “normalidad”, dijo Revetria. En las próximas horas se despachará otro camión con una carga completa de 24 unidades, y se espera continuar con la misma cadencia en las próximas semanas. La empresa espera colocar este año 2.000 unidades de ese modelo en el mercado brasileño, añadió el ejecutivo. De momento ya tienen fabricadas 200 unidades y cuentan con otros 600 kits listos para armar en la planta de San José.
Revetria señaló que de acuerdo al programa presentado a las autoridades el valor agregado regional en cada vehículo asciende a 41%, con lo que se está cubriendo con holgura el mínimo de 30% que exige el protocolo para el primer ejercicio anual. Según la normativa, en el segundo año se debe alcanzar el 50% y 60% en el tercero, valores que serán superados en cada período, especificó el gerente general de Lifan.
El fabricante opera en la actualidad con 200 trabajadores que fueron retomados en febrero, mientras que quedan unos 40 en el seguro de paro.
“Con este personal tendríamos que tener capacidad para bastante más”, explicó Revetria.
Lifan planea comenzar este año la fabricación del modelo utilitario Foison en su versión minicamión pick up, para lo cual se están haciendo “los ensayos técnicos en Brasil”. En una segunda etapa se prevé a partir de 2014 el armado de la minivan de siete asientos perteneciente a la misma serie. También a fines de este año o principios de 2014 se incorporará el modelo 330, que sucederá al 320.
Stock acumulado
La empresa aún no encontró solución para los cerca de 2.000 automóviles modelo 320 y 620 que no pudieron entrar a Brasil cuando se cerró el mercado en 2011, con un valor de US$ 25 millones. Una porción menor se está colocando en el mercado local, mientras se aguarda por gestiones oficiales iniciadas ante Brasil y Venezuela para saber si podrán destinarse a esos mercados.
El director de Industria, Sebastián Torres, destacó a El Observador el valor del restablecimiento de las ventas a Brasil, ya que “es difícil” para una empresa retomar el flujo exportador luego de un cierre de mercado. Torres fue uno de los principales negociadores para acordar el nuevo protocolo automotor con Brasil.