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Tras la aprobación en Diputados del proyecto de ley que habilita la comercialización de marihuana en manos del Estado uruguayo, el presidente José Mujica salió de inmediato a advertir que la implementación de la normativa no será un “viva la pepa”. Una de las medidas previstas por el Poder Ejecutivo una vez que reglamente la ley para el control del mercado consistirá en establecer un límite en la cantidad de puntos de venta de cannabis. El oficialismo advierte que no habrá un lugar de expendio “en cada esquina”.

La Junta Nacional de Drogas (JND) ya comenzó a trabajar junto a distintos ministerios en la reglamentación del proyecto, dijo a El Observador el secretario general del organismo, Julio Calzada. Presidencia espera la aprobación del Senado para darle forma definitiva a la normativa.

El Frente Amplio (FA) advierte un trámite rápido del texto en la Cámara de Senadores ya que no hay legisladores que presenten reparos, como fue el caso del diputado Darío Pérez (Liga Federal) que hasta último momento mantuvo la incógnita sobre su resolución y retrasó la votación. Ahora aseguran que la sanción definitiva será antes de fin de año.

Restricción
Aunque el proyecto de ley habilita la venta de marihuana en farmacias, el gobierno ya resolvió que solo algunos de esos comercios distribuirán la droga. La idea es limitar los puntos de venta en el entendido que no todos los ciudadanos la compran.

Los consumidores de marihuana en Uruguay son 120 mil. De esos, unos 20 mil fuman a diario. En tanto, ya fue definido que solo una parte de las 700 farmacias de todo el país entrarán en el negocio. Los puntos de venta serán definidos al momento de la reglamentación y en función de las necesidades.

“No podemos saturar lugares con puntos de venta”, dijo Calzada al explicar la limitación del mercado. Aseguró que habrá al menos una farmacia por municipio que comercialice la droga, lo que implica un mínimo de ocho puntos de venta en Montevideo y 81 en el resto del país.

Pese a esa base de locales, la cantidad de puntos de venta será mayor en las ciudades con más población. El jerarca mencionó en particular el caso de Montevideo, donde hay 1,3 millones de habitantes. Señaló que solo ocho puntos de expendio serían insuficientes.

“No es lo mismo la relación de población que hay en un municipio en Montevideo que en uno de Canelones, donde capaz que tenés tres farmacias y te podes arreglar con una sola que venda”, explicó.

Fuentes de la JND dijeron que la reglamentación de la ley es trabajada en conjunto por Calzada y los diputados Julio Bango (Partido Socialista) y Sebastián Sabini (MPP), los dos redactores del proyecto.

“Está claro que la red de farmacias que existe no se va a utilizar en su totalidad ni mucho menos porque esto no se trata de poner la posibilidad en cada farmacia. No es necesario”, afirmó a El Observador el diputado Bango. “No necesitas un puesto de venta en cada esquina porque no es una droga de libre consumo donde haya que tener abastecida a toda la población. No es el Perifar”, agregó el legislador que fue uno de los redactores del proyecto.

Pocas licencias
El proyecto de ley de 44 artículos habilita al Estado a dar licencias a privados para producir y vender cannabis. Otra de las definiciones políticas del gobierno es que las licencias sean restringidas. “Aunque las licencias no serán inaccesible la idea no es que sea una cuestión abierta”, dijo el jerarca. “El espíritu de la ley es una regulación restringida”, agregó.

En tanto, el gobierno analiza gravar la actividad de los privados como forma de financiar la actividad. Una de las posibilidades es establecer un impuesto en función de la cantidad de producción.

El presidente José Mujica volvió a defender ayer la normativa pero enfatizó sobre sus límites. “La ley intenta una regulación, no es que sea un viva la pepa. Regular algo que ya existe y está en nuestras narices. Se intenta terminar con la clandestinidad. Identificar y tener un mercado a la luz del día. Si el consumidor está identificado podemos influir en él cuándo se pase de la raya. Una cosa es que se fume un porro y la otra es que se hunda en el vicio y nadie le tire una soga”, dijo.

El mandatario también destacó que la iniciativa permitirá un mejor control y recuperación de los adictos. “Nosotros no vamos a decir que la maruja es buena. Lo que pasa es que los que consumen no dan bola a los consejos y no por ello hay que dejarlos en banda”, señaló.

Además de permitir a las personas que se anoten en un registro para comprar hasta 40 gramos de marihuana por mes, la normativa habilita el autocultivo y los clubes de cannabis. Cada persona podrá tener en su casa hasta seis plantas de marihuana, aunque antes deberá registrar la plantación en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

Ese organismo además manejará un registro de usuarios que será confidencial. También estará encargado de la fiscalización y la aplicación de sanciones para quienes incumplan la reglamentación. Las farmacias que hagan público a quién le vendan marihuana serán sancionadas.
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