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Un joven de 22 años logró cometer tres delitos de estafa por los que fue imputado, pero antes de ser detenido había intentado cometer otras 40. Llamaba a locales gastronómicos y exigía dinero luego de decir que los alimentos estaban en mal estado.

Uno fue así: el dueño de un comercio de Durazno llamó a la Policía diciendo que, por teléfono, le reclamaban por un alimento aparentemente en mal estado que había ingerido una persona y que ahora estaba indispuesta. Fue el 31 de mayo pasado. Al empresario le pedían que gire $ 18 mil en un local de cobranza. 

Se negó y realizó la denuncia ante la Policía.

El área de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigaciones y la Fiscalía comenzaron a investigar el hecho. Pues comprobarían que había denuncias similares desde otros comercios de Montevideo, Canelones, Florida, San José, Durazno, Colonia y Rivera, informó el Ministerio del Interior.

Quien llamaba era el joven, oriundo de Montevideo. Fue detenido el pasado 10 de agosto tras un operativo policial en el barrio La Paloma de la capital. No tenía antecedentes penales.

Trasladado a Durazno, fue imputado por tres delitos de estafa y por el intento de cometer otros de ellos. Debió fijar domicilio y ahora se presenta una vez por semana en la seccional policial de su domicilio, por 90 días.

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