Pocos proyectos cinematográficos sacuden tanto la taquilla cada año como los estrenos de Marvel Studios, la rama cinematográfica de la clásica editorial de cómics estadounidense. En el cine, la Casa de las Ideas –como se conoce a la compañía– probó que los universos compartidos entre personajes pueden funcionar con coherencia y éxito, y logró elevar al cine de superhéroes varios escalones por encima de la media. Si bien no todas las películas bajo este sello son buenas, producciones como Guardianes de la Galaxia o Capitán América: El Soldado del Invierno se metieron entre lo mejor del año de su estreno. Jugando con la conjunción de géneros (comedia, thriller de espionaje, ciencia-ficción), Marvel trascendió las fronteras del público fiel a las historietas y logró conquistar espectadores ajenos a su universo común.
Llegaron los Defenders, los dueños del barrio
Netflix estrenó una de sus grandes apuestas para este año: The Defenders, un equipo de justicieros que reúne a Jessica Jones, Iron Fist, Daredevil y Luke Cage