Un profesional excelente, con 30 años de experiencia en el Hospital Maciel, con muy buen desempeño como técnico e investigador, leal compañero de trabajo y, además, un excelente ser humano. A pesar de ser objeto de todos esos elogios, Raúl Gabus oficializó ayer su salida de la dirección del Maciel, donde estuvo al frente durante dos años. En las últimas tres semanas circularon versiones sobre su salida, pero ASSE y el Ministerio de Salud Pública (MSP) las contradijeron. Mientras, en el hospital se denunciaba ausencia de autoridades y “caos” asistencial.

Ayer Gabus presentó su carta de renuncia y un rato después brindó una conferencia de prensa junto al directorio de ASSE en pleno. El auditorio estaba repleto de médicos, funcionarios y usuarios del Maciel y de otros hospitales, representantes de los gremios y de la academia.

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Sin embargo, en esa cálida y emotiva despedida no hubo ni un integrante del Poder Ejecutivo, ni representantes de los partidos políticos, ni del Parlamento. La falta de apoyo en esos sectores fue, justamente, lo que determinó la salida de Gabus.

“Rescato el apoyo, desde el principio, de la presidenta (Beatriz Silva) y del vicepresidente (Enrique Soto). Y admito un apoyo heterogéneo y no consistente, como uno podría haber esperado, de las autoridades máximas de la salud”, dijo el hematólogo.

Aclaró que ya tenía intención de renunciar por esa falta de apoyo y que así lo planteó a las autoridades en febrero. Luego se quedó para hacer frente a la crisis generado por los enfermeros asesinos.

Consultado por El Observador, Gabus prefirió no personalizar esa falta de apoyo en el ministro Jorge Venegas, aunque tampoco dijo contar con su respaldo. Tras el escándalo de los enfermeros, la oposición insistió en que se destituyera a Gabus, pero también pidió la cabeza del ministro. En el ámbito médico creen que Venegas vio peligrar su permanencia en el cargo y por eso ejerció presiones en ASSE para que impulsara la salida de Gabus. Los médicos entienden que se trata de un “chivo expiatorio”.

Es más: la lectura de algunos sobre la conferencia de ayer es que ASSE quiso marcar distancia respecto al MSP y demostrar que la salida de Gabus cristalizó un enfrentamiento tácito entre Venegas y Silva.

“En esta instancia queremos dejar en claro cuál es el apoyo de esta institución a una persona de la valía de Raúl”, afirmó Silva, conmovida.

La reciente subdirectora del Maciel, Amparo Paulós, asumirá interinamente la dirección.

“Incoherente e injusto”
Tras las palabras de Gabus siguieron varios minutos de aplausos de los presentes, que luego se pusieron de pie en señal de apoyo al director saliente. Silva y Soto abrazaron a Gabus, que se unió a los aplausos y realizó gestos de agradecimiento al auditorio.

Luego una señora que dijo trabajar para una revista mexicana quebró la efusividad del momento y acusó: “Esto es una injusticia, porque acá la gente que trabaja bien se va y lo voy a denunciar”.

Otro señor que se presentó como integrante del movimiento de usuarios del Maciel expresó que lo que estaba sucediendo era “triste, incoherente e injusto”. En una intervención que fue subiendo de tono, el usuario, visiblemente afectado, relató diversas situaciones que para él demostraban una buena gestión de Gabus, y confesó su temor por el futuro del hospital.

“El doctor paga el precio (del caso de los enfermeros) frente a la población. En el imaginario de la gente esto quedará como que se encontró un culpable”, alegó.
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