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Todas las encuestas de opinión pública muestran desde hace tiempo que a los uruguayos les preocupa la seguridad y la educación, en ese orden. Una década completa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), desempleo más bajo de la historia y descenso sostenido de la pobreza hicieron que la economía pase a un segundo plano. No por temas a discutir o flancos débiles de la política de la coalición de izquierdas, sino por aquella máxima de que con plata en el bolsillo la gente está contenta.

La campaña electoral reflejaba de alguna forma esa demanda de la población. Los candidatos centran sus propuestas en solucionar la deserción en los liceos y bajar las rapiñas, por ejemplo.

Pero hace unos días, entrevistado por radio El Espectador, el vicepresidente de la República (en ejercicio de la Presidencia porque José Mujica estaba en Estados Unidos), Danilo Astori, desafió a los partidos de la oposición a mostrar ideas y equipos en economía.

“¿Quiénes son los equipos económicos de los otros partidos? ¿Quiénes los integran? ¿Cómo se van a conformar los equipos económicos de la oposición? Me gustaría saberlo, porque esta es una prueba de la pobreza del debate económico”, lanzó, desafiante, el líder del Frente Líber Seregni. Pocos días atrás el candidato favorito del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, había dicho que su ministro de Economía y Finanzas volvería a ser Astori en caso de repetir en 2015.

Blancos, colorados e independientes han presentado propuestas y mostrado sus referentes en economía. Quizá no con el mismo entusiasmo que las ideas en temas más sensibles para el electorado. Los planteos tienen algunas coincidencias, como la creación de una regla fiscal, por la cual el país pueda establecer un fondo anticíclico con dinero recaudado por encima de determinada cifra de crecimiento. También se identifican problemas comunes en la inflación y el déficit fiscal. Casi todos, además, se proponen bajar impuestos, aunque con diferentes ritmos e instrumentos (ver página 3).

El economista Hernán Bonilla (Partido Nacional) coordinó el equipo redactor de las propuestas del precandidato nacionalista Jorge Larrañaga. “Astori quiere marcar la cancha con sus temas, con un estilo provocador, para esconder los problemas graves de la gestión económica del Frente Amplio”, dijo a El Observador. El dirigente blanco entiende que las administraciones de izquierda no lograron mantener una “coherencia” entre sus políticas. Por ello, aseguró, se dan resultados negativos como la inflación y la deuda pública. “Tenemos cifras de deuda pública impresentables para esta época económica. Eso demuestra que aún en fases positivas hay problemas. No quiero saber cómo sería en caso de tener fases negativas para administrar”, agregó Bonilla.

Para Astori hay “pobreza” en el debate sobre economía de los partidos de oposición. “No hay un enfoque global de la política económica del país”, insistió.

Entre los equipos de los precandidatos colorados se destacan figuras como Isaac Alfie, quien ya fue ministro de Economía y Finanzas en el gobierno de Jorge Batlle (2000-2005). Alfie está en el equipo de José Amorín, pero también ha participado en actividades de Bordaberry. El coordinador del precandidato colorado Pedro Bordaberry es el ex subscretario de Economía, Álvaro Rossa.

Bordaberrry dijo a Telemundo la semana pasada que le gustaría debatir sobre economía con Tabaré Vázquez. “Hace un año interpelé al entonces ministro de Economía Fernando Lorenzo y realmente conversamos mucho de economía. El contador Astori estaba en el Senado pero no abrió la boca, lástima que no debatió en ese momento. Sería buenísimo debatir con Vázquez, siento que tenemos fuerza para hablar de esos temas y señalar el camino que Uruguay tiene que seguir”, dijo.
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Decisión 2014

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