ver más

Uno de los aspectos que ha llamado la atención durante la Eurocopa ha sido la altura y corpulencia de algunos de los delanteros centros que han participado en distintas selecciones del torneo y que, salvando las distancias, se acercan más al estereotipo del jugador de baloncesto que al de futbolista.

Son jugadores que, en su mayoría, se alejan del delantero menos corpulento, pero que basa sus opciones ante la portería contraria en la habilidad y el regate ante la ausencia de una mayor potencia física.

Es Koller el que más llama la atención. El domingo abrió el camino de la victoria de su equipo y sumó su segundo tanto del torneo, pero hay otros que han brillado como delanteros con una altura muy superior a la media que se maneja en el fútbol.

El más efectivo de los gigantes de la Eurocopa ha sido Van Nistelrooy (1'89), con cuatro goles entre la fase inicial y los cuartos de final, es el segundo máximo goleador del torneo, sólo superado por Milán Baros.

Llegó Charisteas (1,91) a la Eurocopa tras una floja temporada en el Werder Bremen alemán, que le auguraba un papel secundario en el torneo, pero su gol ante España en la segunda jornada fue decisivo para que Grecia (1-1) llegase a los cuartos de final, mientras que el segundo que ha marcado, ante Francia (0-1), le ha convertido en el héroe nacional de su país.

Además, en la selección de Holanda, hay una colección de atacantes espigados, ya que además de Van Nistelrooy, figuran Pierre Van Hooijdonk (1,93) o Patrick Kluivert (1,88) mientras que en la República Checa, junto a Koller, también se encuentra Vratislav Lokvenc, su 'torre gemela' en el que equipo con 197 centímetros.

(EFE)

Seguí leyendo