Después de Lost, muchos deconfiaban de la capacidad de J.J. Abrams para controlar sus propios desmadres narrativos y los de sus guionistas. Llamado a ser el Rey Midas de la industria del entretenimiento audiovisual, Abrams capitaneó junto con Alex Kurtzman y Roberto Orci Fringe, una muy ambiciosa serie de ciencia ficción que culminó en enero, y que –ahora sí– dejó a los fans más que satisfechos.
Los nuevos límites de Fringe
Después de un tremendo final, la historia de la popular serie de televisión continúa expandiéndose a través de dos novelas que se suman a una producción que incluye hasta un disco de una banda ficticia