Por Ing. Eduardo Méndez
Coordinador de la Reserva Natural Salus
Por Ing. Eduardo Méndez
Coordinador de la Reserva Natural Salus
Cada día la sociedad es más consciente del impacto que las acciones humanas tienen en el medio ambiente; y de la existencia de responsabilidades individuales, gubernamentales, empresariales y de otros actores sociales vinculados a los procesos productivos y sociales.
Esto es muy positivo, ya que el medio ambiente es uno y es un deber de todos cuidarlo. Sus efectos impactan sobre toda la sociedad, sin importar límites geográficos ni contextos socioeconómicos. Cuando se entiende que este riesgo global es cuando se comienza a trabajar al respecto y se valora la importancia de identificar y medir el impacto de nuestras acciones.
Si bien los ODS son una guía importante tanto para las empresas como para los gobiernos, el trabajo en Desarrollo Sostenible debería profundizar en lo que estos enunciados generales significan. Se hace necesario conocer qué implica para nuestra empresa cada meta detallada en los objetivos, y cuáles son los cambios concretos para realizar en cada área o equipo de trabajo, e incluso en el relacionamiento con nuestros stakeholders o grupos de interés.
A modo de ejemplo, existen estándares que contribuyen con la gestión sustentable de las empresas, aportando información sobre la trazabilidad de los insumos, y auditando el cuidado medioambiental que tienen las empresas proveedoras.
En Salus hemos elegido estimular el compromiso con la sustentabilidad de aquellas empresas que aún presentan oportunidades de mejora en la gestión medioambiental, y generar cadenas sustentables de producción.
Estamos convencidos que al fin, la gestión sustentable debe impregnar el quehacer diario de todas las áreas de las empresas y organizaciones, y para ello es imprescindible que las personas que las integran naturalicen nuevas metodologías que impliquen convertirse en verdaderos embajadores en materia de sustentabilidad.