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El alto nivel de endeudamiento es un problema recurrente en las finanzas públicas de la mayoría de los países latinoamericanos. Muchos gobiernos de la región suelen recurrir a entidades que residen fuera del territorio nacional para conseguir financiamiento, ya sean organismos internacionales de crédito u otros Estados que operan como prestamistas.

Una forma de medir la dependencia de una economía al financiamiento internacional es analizar qué proporción representa la deuda externa con respecto al valor total de bienes y servicios producidos por el país en cuestión.

Según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Argentina es el país de la región con el mayor porcentaje de deuda externa en relación con su producto interno bruto (PIB).

Como muestra este gráfico de Statista, el monto adeudado por el Estado argentino a acreedores externos representaba alrededor del 42% del PIB en 2018, mientras que en Brasil, México y Chile, este porcentaje era inferior al 10%. Uruguay aparece en la quinta posición con una deuda externa del 31,4% como porcentaje de su PIB  a fines del año pasado.

Los datos divulgados este lunes por el Banco Central (BCU) muestran que la deuda pública del Estado uruguayo consolidado era de US$ 38.161 millones al cierre del segundo trimestre del año.

En su monto, eso implica una disminución de US$ 946 millones respecto al cierre del trimestre anterior, debido principalmente a la suba del dólar que llevó a reducir el peso –medido en esa moneda– del importante volumen de la deuda emitida en moneda local. La deuda neta bajó de US$ 19.005 millones a US$ 18.801 millones en el último trimestre relevado. Sin embargo, en términos del PIB aumentó de 32,5% a 32,8% del PIB. El aumento es más significativo si se compara con la situación de un año atrás, cuando la deuda neta se ubicaba en 30,5% del PIB.

 

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Déficit fiscal endeudamiento público

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