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Recibidos con aplausos por los vecinos, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz llevando en brazos a su pequeña Leonor, llegaron a la Basílica de Nuestra Señora de Atocha a las 11H15 locales (09H15 GMT), donde a la entrada del templo fueron recibidos por el arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, quien también los despidió al final de la ceremonia.

Tras unos cánticos litúrgicos y algunas palabras del cardenal Rouco Varela, sus padres la acercaron hacia la Virgen de Atocha, una imagen bizantina tallada en madera de 79 cm de alto que data de entre 1390 y 1420 y que para esta ocasión estaba cubierta con un manto rojo.

La pequeña Leonor, nacida el 31 de octubre de 2005 por cesárea en una clínica madrileña y bautizada el 14 de enero en el palacio de La Zarzuela como Leonor de Todos los Santos, es la segunda en la sucesión al trono después de su padre.

Tras la ceremonia, que duró unos 15 minutos, los príncipes salieron de la Basílica. Esta vez era el padre quien llevaba a la niña en brazos.

Ante ella fueron presentados los tres hijos de los reyes de España: la Infanta Elena en 1963, la Infanta Cristina en 1965 y en 1968 el príncipe Felipe.

Al cabo de la ceremonia, los Príncipes de Asturias y la infanta Leonor posaron para las decenas de fotógrafos allí apostados en la quinta aparición pública de la niña desde su nacimiento, mientras las campanas de la Basílica para marcar tan simbólica presentación ante la protectora de la familia real.

(AFP)

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