Creada en 1973 por la legendaria empresa de animación Hanna-Barbera (el nombre detrás de Los Picapiedras o Los Supersónicos), Los Superamigos tomaba los personajes más icónicos de las historietas de DC y los reunía en una ligera adaptación de La Liga de la Justicia de América, la gran formación heroica de la editorial. En la serie, Superman, Batman, Aquaman, la Mujer Maravilla y Robin se encargaban de frustrar los planes de Lex Luthor y sus villanos.
Con el tiempo, a esa primera reunión de héroes se le sumó Flash, Flecha Verde, Linterna Verde y algunos personajes originales de Hanna-Barbera.
Si bien es cierto que en aquellos años algunos personajes de Marvel tenían éxito (Hulk tuvo una exitosa serie con Bill Bixby y Lou Ferrigno en los 70), los Superamigos fueron los héroes de referencia para varias generaciones. Por eso, el estreno de La Liga de la Justicia es, para bien o para mal, un evento importante: es la primera vez que este grupo de héroes llega a la pantalla grande.
Producción a los tumbos
La adaptación de este proyecto al cine siempre ha sido problemática para todos sus involucrados. Desde guiones que no se completan hasta directores y actores que se bajan antes de comenzar, la ruta de los fracasos de DC es larga y sinuosa. La luz se comenzó a ver en los primeros años de la década de los 2000, luego de que Marvel comenzara a probar el éxito de sus superhéroes en el cine. Mientras el universo marveliano acumulaba millones de dólares, DC vio la oportunidad de comenzar una franquicia que desembocara en su anhelada Liga de la Justicia. Los pasos previos, sin embargo, no fueron los mejores.
El hombre de acero (2013) recuperó a Superman en una película olvidable pero funcional al personaje. Batman vs Superman: El origen de la justicia (2016) fue un paso en falso. Encargada de "presentar" al universo compartido, la película fue repudiada por la crítica. Lo mismo sucedió con Escuadrón Sucida (2016), el punto más bajo de DC en el cine. Pero como ambas fueron apuntaladas por taquillas abultadas, DC continuó con el plan. Para salir del pozo, la compañía apostó a La Mujer Maravilla (2017) y le fue bien. A pesar de algunos tumbos al final, este filme mostró la mejor cara de este universo hasta el momento.
Con viento en la camiseta, La Liga de la Justicia intentó mantener la curva de calidad de manera ascendente. Pero lamentablemente para los intereses de DC y los fanáticos, esto no sucede.
El filme, que se estrena este jueves en Uruguay, tuvo fallas desde el inicio. En medio de la posproducción, su director Zack Snyder (que repite tras las cámaras luego de El hombre de acero y Batman vs Superman) se bajó del proyecto por el suicidio de una de sus hijas. Para terminarla, DC contrató al hombre detrás del éxito de los Vengadores de Marvel: Joss Whedon. La realización a medias se nota y para mal: la imagen que uno retiene luego de salir de ver La Liga de la Justicia es la de una película realizada con apuro.