Los talibanes impiden con guardias armados el acceso de las mujeres a las universidades
Pese a la decisión anunciada por las autoridades islamitas, cientos de las estudiantes acudieron a las casas de altos públicas y privadas en señal de protesta
Guardias armados impidieron el ingreso a las universidades públicas y privadas a cientos de mujeres en Kabul, la capital de Afganistán, un día después de que el Gobierno vetara por tiempo indeterminado el acceso de las estudiantesa la educación superior.
"Estamos condenadas. Lo hemos perdido todo. No tenemos palabras para expresar nuestros sentimientos. Nos han quitado las esperanzas. Han enterrado nuestros sueños”, dijo a la agencia de noticias AFPMadina, una estudiante que pidió que se reservara su identidad.
La protesta fue acompañada por compañeros varones que criticaron la decisión de los talibanes, unos de los cuales, también bajo reserva de su identidad, afirmó que la prohibición “demuestra el analfabetismo y el bajo conocimiento del islam” de las autoridades afganas.
La decisión de prohibir a las mujeres estudiar en las universidades la anunció el ministro de Enseñanza Superior, NedaMohammadNadeem, luego que en marzo las autoridades expulsaran a las adolescentes de la educación secundaria, veto que no había llegado entonces a la enseñanza superior y permitió que muchas mujeres se anotaran para rendir los exámenes de ingreso a las universidades.
El líder supremo de los talibanes, HibatullahAkhundzada, defiende una interpretación ultrarigurosa del islam, que se opone a la educación de las mujeres, posición que sin embargo choca con algunos dirigentes menos radicalizados, que esperaban que el Gobierno fuera más tolerante que el régimen que gobernó el país entre 1996 y 2001.
Además de prohibirles el accedo a la educación, los talibanes también expulsaron a las mujeres de los puestos públicos, les impiden viajar sin un familiar varón y les prohibieron el ingreso a parques, gimnasios y baños públicos; además de exigirles el uso de la burka, la vestimenta que las cubre de cabeza a los pies y solo deja ver sus ojos a través de una hendidura.
Las prohibiciones hicieron que muchos países, además de Naciones Unidas (ONU) e incontables organizaciones de derechos humanos, deploraran los decretos discriminatorios del gobernante movimiento talibán, que había prometido tolerancia al retomar el poder en agosto de 2021 luego de forzar la retirada estadounidense, tras dos décadas años de una guerra insurgente contra la coalición militar internacional que los había derrocado en 2001.
En medio de una crítica situación económica, el veto educativo choca con la condición impuesta por la comunidad internacional, que hizo del derecho a la educación una condición clave en las negociaciones para facilitar ayuda humanitaria al país y el reconocimiento de las nuevas autoridades.
Al conocerse el decreto, el secretario general de la ONU, AntónioGuterres, expresó su "profunda alarma" ante una nueva prohibición.StephaneDujarric, vocero de Guterres, dijo que el secretario general consideraba que la decisión era "otra promesa rota por parte de los talibanes”.
También Estados Unidos se manifestó oficialmente sobre el tema. "Esta deplorable decisión es el último esfuerzo de los dirigentes talibán para imponer restricciones adicionales a las mujeres y niñas e impedirles ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales", dijo la vocero del Consejo de Seguridad Nacional, Adrienne Watson.