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Argentina transitará el mismo camino que hasta ahora, más allá del cambio de gabinete de la semana pasada, que incluye las actuales restricciones a las importaciones y las medidas que afectan al turismo externo, y una inflación en los mismos niveles que en la actualidad, aseguró ayer el ex ministro de Economía argentino, Martín Lousteau, durante la primera conferencia del ciclo “Política y economía” titulada “Factores críticos de la competitividad en los países de la región” organizada por El Observador.

Lousteau indicó que el principal problema que debe atacar el flamante equipo que rodea hoy a la presidenta Cristina Fernández, se encuentra en el drenaje de las reservas internacionales –que se ubican en los US$ 31.000 millones–, que ha hecho otra cosa que intensificarse con la aplicación del cepo cambiario al desincentivar el ingreso de dólares. En lo que va del año, Argentina perdió entre US$ 10.000 y US$ 11.000 millones solo por fuga de reservas por turismo, el equivalente al 30% de las reservas actuales, entre.

El economista, que fue ministro de Economía entre 2007 y 2008 durante el primer gobierno de Fernández, indicó que se trata de “una dificultad estructural” y que las opciones para detener la pérdida de divisas están en legalizar el dólar blue o en aplicar múltiples tipos de cambios por sector, aunque esto se aplicaría sobre todo en operaciones relacionadas al turismo.

Lousteau aseveró que habrá un monitoreo fino de los dólares que se van por importaciones y que no se buscará afectar el aparato productivo. “Lo primero que tenemos que hacer es parar el drenaje de reservas. Debemos restringir por precio o por cantidad el gasto turístico”. En ese sentido, hay que dar una “señal contundente ya”. “La fórmula más sencilla es restringir por precio (tipo de cambio). La restricción por cantidad es ineficiente”.

A su vez, Lousteau, que compartió tribuna con el ex presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Julio De Brun (ver nota aparte), resaltó que las restricciones a las importaciones –que afecta a exportadores uruguayos– no se acabarán en el futuro próximo por las pálidas perspectivas de los bienes exportables argentinos para 2014. También dijo que esas restricciones también impactan en los propios argentinos.

Como no ha salido ninguna medida desde el nuevo gabinete y de los nuevos jefes del Ministerio de Economía, Lousteau aún “está testeando” qué puede ocurrir en los próximos días; si hay diferencias entre los dos nuevos hombres fuertes del gobierno, bien puede generarse “una crisis”. La presidenta Fernández instrumentó la semana pasada cambios en su equipo de trabajo: entre otros, unificó en manos de Alex Kicillof la conducción económica al nombrarlo en el palacio de Hacienda, pero también designó a un gobernador con peso en el aparato peronista y conocedor de la economía como Jorge Capitanich como jefe de Gabinete. Además, destituyó a Guillermo Moreno como secretario de Comercio Interior, funcionario conocido por sus malas maneras a la hora de negociar. “Argentina no va a tener menos controles que ahora. Va a cambiar los modos porque no está Moreno”, aseveró Lousteau.

El ex jerarca argentino destacó otros puntos positivos en este giro del gobierno kirchnerista. “La presidenta hizo un cosa que no había hecho hasta ahora; puso un jefe de Gabinete en el que podrá delegar (Capitanich suplantó a Juan Manuel Abal Medina). La otra buena señal es que unificó su comando con el Ministerio de Economía, antes era un lío cotidiano, sobre todo en cómo se diagnosticaba lo que pasaba y cómo se tomaban las decisiones”.

De cualquier modo, será difícil disimular las diferencias. “Kicillof tiene más poder pero debe consensuar con Capitanich, pero eso está por verse” añadió, y sostuvo que según su parecer “habrá diferencias”.

Estanflación

Para 2014, a Lousteau le “cuesta mucho” pensar que Argentina vaya a crecer más de lo previsto –2% para este año– y que la inflación disminuya de los valores calculados por las consultoras privadas. La inflación oficial es de 10,5% y para los privados ronda el 25%. “Estamos en una situación de estanflación”, dijo. El ex ministro dijo que Argentina está desendeudada con los mercados pero “endeudada con el futuro”, con un dólar que subió 100% en los últimos ocho años pero con una inflación que se expandió 20% por año desde entonces.

Lousteau, quien no ve un encono de Argentina hacia Uruguay, señaló que aún hay “espacio” para corregir el rumbo hacia fines de 2015, cuando tome la posta el próximo gobierno. Puso como ejemplo la disminución de los subsidios –que alcanzan a cuatro puntos del PIB–, que lleve a un “bajo crecimiento pero sin crisis”. Agregó que su país creció 10 puntos del PIB en una década de “manera poco sostenible”, donde el gasto por habitante en los últimos cinco años se incrementó anualmente en US$ 3.000; además, la inversión cayó 5% en 2012 y “no ha logrado recuperarse”. “Tenemos una dinámica difícil de sostener, con la erosión de los pilares macro, y perdidos los pilares básicos de crecimiento”, sentenció.

“Tengo 42 años y ya viví cuatro crisis, algo que no ocurre en otros países del mundo, salvo en aquellos que están afectados por nosotros”.
Martín Lousteau
exministro de Economía argentino

70%
Alta Gama. Martín Lousteau dijo que mientras la economía podrá crecer 2% este año la venta de autos ya creció cerca de 20% en lo que va del año, y 70% en el segmento de alta gama.

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