Machetismo versus realidad
Mujica le reprocha a Astori que cuida el peso antes de abrir el debate presupuestal, pero los datos objetivos parecen darle la razón al ministro de Economía; en el Parlamento ni se imaginan ir “a la retranca” con el gasto
Cuando termine de leer esta nota debería tener elementos suficientes para estar seguro (o no) de que las alertas oficiales sobre el horizonte económico cercano parten de realidades y no de un mecanismo de defensa propio de un avaro o un mezquino. O como dijo esta semana el expresidente José Mujica, de un “machete”, esa palabra que refiere a un arma blanca o cuchillo grande que sirve para desmontar o cortar caña de azúcar, pero que en Uruguay se usa para calificar a quien no quiere soltar ni un peso. Con ese tono picaresco que atrae las cámaras como pocos logran hacerlo, el senador tupamaro criticó al ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori.
A su juicio el panorama no puede ser tan distinto respecto al que tuvo que afrontar él hasta hace pocas semanas, ya que Astori siempre fue el timonel de la economía en Uruguay mientras el Frente Amplio estuvo en el gobierno. Sea como fuere, la disyuntiva parece despejarse cuando se analizan los datos objetivos.
Hay buenas razones para pensar que el país tiene por delante un período más desafiante desde el punto de vista económico, tanto por motivos propios como externos.
El panorama se presenta a las puertas de la discusión presupuestal. En pocos meses el presidente Tabaré Vázquez y su equipo deben enviar al Parlamento la Ley de Presupuesto. Allí, Mujica tiene un peso muy importante, ya que 30 de los 66 legisladores del FA son de su grupo. Según dijeron a El Observador diputados de ese sector que integran la comisión de Hacienda, la premisa de prudencia es de recibo, pero no hay margen para tolerar recortes ni un retroceso en la inversión. “La posición es de prudencia, pero no de ir a la retranca en nada, (porque) Uruguay necesita seguir invirtiendo y desarrollándose”, dijo el diputado Alejandro Sánchez (MPP). Por su parte, el diputado Gonzalo Mujica (Espacio 609) aseguró que “nadie habla de recortes”, aunque el crecimiento “se va a enlentecer”.
Argumentos
El sector exportador ha sido responsable de buena parte del crecimiento sin precedentes de los últimos 12 años. Y ese mismo sector, que se nutre de la diversificación de mercados lograda en la última década, ve en dificultades a sus socios principales. El miércoles ante la comisión de Hacienda de Diputados, Astori y su equipo detallaron con precisión el panorama. Y lo hicieron con la especialidad de la casa: números. Además de mirar el contexto, al decir del director de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, “los desafíos son muchos y es necesario afinar el lápiz para buscar la mayor eficiencia en el gasto público”.
En primer lugar, Astori aseguró que habrá una recuperación “relativamente importante” de Estados Unidos, de 3,3%, pero ello estará acompañado de una situación “bastante diferente” en Europa. Allí, donde Uruguay tiene algunos socios importantes –como Rusia, que enfrenta una coyuntura difícil–, el crecimiento será “algo superior” a 1%. En tanto que el gigante China, tan relevante para el país por ser el principal destino de los granos, experimentará “cierta desaceleración”, advirtió el ministro. Sin embargo lo que realmente importa a Astori es la región, donde el país tiene socios de peso como Brasil, Argentina y Venezuela. En promedio, se espera que este año la región crezca medio punto porcentual, previsión muy amenazante. Y esa “situación muy mala”, según las palabras de Astori, se verifica en los vecinos más grandes y en el país caribeño, que vive además una crisis política. Venezuela registrará este año una caída de 7%. “Esto ya se reflejó en la caída de las ventas de Uruguay hacia Venezuela en los últimos tiempos, fundamentalmente hablamos de los productos lácteos porque constituyen el principal rubro comercial entre los dos países”, dijo Astori en el Parlamento.
Las ventas a Brasil se desaceleraron de forma clara, y eso para el ministro de Economía resulta “especialmente importante”.
A todo este combo de argumentos que conducen a la prudencia se le suman dos variables económicas que Uruguay necesita manejar con más eficacia, como el déficit fiscal y la inflación.
En 2008 el gobierno del FA vio venir el tren que iba a chocar al país de frente. El descalabro mundial hizo que el equipo económico pensara lo peor. Sin embargo Uruguay esquivó la locomotora y salió bien parado de esa amenaza. Por eso Astori se cura en salud.