ver más

Detrás de las declaraciones que ayer hizo Henrique Capriles solicitando un recuento voto a voto de todo lo escrutado se encuentran 3.200 denuncias que ese partido hizo ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), así como miles de acusaciones presentadas ante organizaciones civiles y a través de twitter. También los observadores internacionales hicieron sus reparos, pero hay pocos indicios para pensar que el CNE revisará estas presuntas irregularidades.

El domingo de noche el comando de campaña de Capriles hizo lo mismo que el 7 de octubre pasado y presentó un CD con sus 3.200 denuncias de irregularidades ante la autoridad competente, esta vez con la ilusión de que no pase lo mismo que hace seis meses y que sus quejas sean al menos analizadas de manera independiente.

Te puede interesar

Esas presuntas irregularidades fueron de todo tipo, desde el uso indebido de los medios de comunicación y la propaganda electoral hasta el cierre anticipado de centros de votación, así como acompañamiento a votantes para amedrentarlos o falta de testigos en los recuentos de votos.

Las más recientes de estas denuncias son las referidas a la “pérdida” de urnas de votación, lo que hubiera impedido un recuento manual de los comprobantes de votos emitidos, tal como exigía el opositor. Acusaciones de este tipo se repitieron ayer en las redes sociales, donde circularon fotos que evidenciaban lo que decían las palabras.

“Algo tienen que esconder si están perdiendo las urnas”, indicó a El Observador el abogado y constitucionalista venezolano Gustavo Tarre.

En twitter los usuarios publicaron durante todo el domingo imágenes con irregularidades que detectaban ellos mismos. Así, una foto permitía ver que en el aeropuerto había solo una ventanilla abierta, con lo que se enlentecía la entrada de residentes en el exterior.

Otras denuncias como la negación del derecho a votar a quienes vestían bermudas figuraban entre las 460 que la organización Elección Ciudadana tiene verificadas y documentadas con fotos o videos. Ese portal recibió más de 1.200 reportes.

Por ejemplo, se indicó que en una localidad había “muchos indios votando asistidos por personas” y en que en otra “pagan para salir a votar”. Tal vez lo más llamativo en la inmensa lista de reportes eran los catalogados como de violencia física: “Señora es apuntada con una pistola en el centro de votación”, se titulaba una, confirmada y verificada por una organización pro democracia.

Otra de las irregularidades más divulgadas fue un video en el que se veía con claridad que una persona de remera roja (el color del chavismo) acompañaba a una mujer mientras votaba en la zona secreta. Las imágenes ya no están más disponibles en YouTube porque “el usuario cerró la cuenta”, pero el diario El Comercio de Perú las había descargado de antemano y las publicó en su web.

Palabras, palabras

Se suman a todas estas noticias las declaraciones de observadores internacionales que, como el eurodiputado por el Partido Popular español Agustín Díaz de Mera, indicaron que los comicios no se ajustaron a los “estándares internacionales democráticos”. En la misma línea Gustavo Palomares, presidente del instituto de Altos Estudios Europeos, declaró a El Universal que vio “marchas organizadas por parte del partido gubernamental, solicitando el día de la votación, presionando a los colegios electorales”.

Pero lo que digan los observadores no es vinculante para con el CNE, y así se lo explicó desde Caracas a El Observador la diputada nacionalista Verónica Alonso, invitada por el Consejo para desarrollar esa función.

“Como observadora, puedo dejar constancia de lo que vi, pero de ahí a que el CNE dé recibo, es un tema de voluntad que forma parte de la realidad política de Venezuela: el CNE está conformado por cinco rectores y cuatro pertenecen al oficialismo”, comentó.

Algo similar explicó Carlos “Chacho” Álvarez, jefe de la misión de observadores de la Unasur, quien comentó que el grupo que él dirigía se dedicó a escuchar los reclamos de la oposición y hacerlos constar en su informe final. Pero no es competencia de su grupo lo que esté relacionado con las denuncias de irregularidades, así se hayan producido el mismo día de la elección.

Al entender de la misión que le tocó dirigir, “esos temas tienen que ver con las campañas electorales, algo sobre lo que Unasur no tiene competencia”.

“Desde el comienzo de la misión se planteó muy claramente que Unasur iba a reconocer los resultados emanados del CNE y planteamos la necesidad de que los principales actores políticos los reconocieran”, agregó el ex vicepresidente argentino, quien recalcó la precisión del sistema electrónico del voto venezolano.

“La delegación de Unasur habla maravillas. Dicen que el sistema de votación es altamente transparente, y sí, lo es. Pero no así el sistema electoral, que está viciado y alejado de la constitución”, denunció a su turno la diputada Alonso.

“Si lo comparamos con un partido de fútbol, se puede decir que de un lado jugaban 11 personas y del otro estaban los 11 y también los jueces, los alcanza pelotas e incluso la hinchada. Y este equipo podía meter el gol con la mano y a los del otro lado les iban a sacar roja incluso antes de que protestaran”, resumió la uruguaya.

Seguí leyendo