ver más

Cientos de miles de personas de Florida (sureste de Estados Unidos) apuraban este sábado los últimos preparativos para el golpe del huracán Jeanne, que se fortaleció mientras azotaba las Bahamas y provocó evacuaciones masivas en la costa este del Estado.

Esa cifra "aumentará a medida que la tormenta se mueva hacia el oeste", dijo a la AFP Shelton Ensley, de la oficina de manejo de emergencias estatal, advirtiendo que el peligro se extenderá tierra adentro.

A las 15H00 GMT su ojo había pasado sobre Marsh Harbour, en la isla de Abaco (Bahamas), y se acercaba a la ciudad de Freeport, en Gran Bahama, a 250 km (155 millas) al este del continente norteamericano.

Un funcionario de emergencias local dijo a la televisión de Miami que no se habían registrado muertes ni heridos por el momento, pero sí algunos saqueos aislados.

Jeanne debe dejar sentir sus primeros efectos este sábado por la tarde en Florida, y a los condados del este del Estado ya llegaron las primeras nubes y lluvias asociadas al huracán.

El CNH advirtió que Jeanne podría fortalecerse más antes de entrar a tierra y que su perímetro destructivo puede extenderse a través de la península de Florida, además produciendo peligrosos tornados aislados.

El escenario más probable es que llegue a tierra entre Martin e Indian River, cerca de donde Frances hizo estragos a principios de septiembre.

Los puertos de Miami y Everglades, el principal puerto de cruceros de Florida, están

cerrados, pero el aeropuerto internacional de Miami permanece aún abierto y no cerrará hasta que las condiciones del tiempo cambien.

Imágenes de televisión mostraban decenas de trabajadores de comercios privados, hoteles y funcionarios apurando los preparativos para tener todo protegido antes del mediodía y recogidas las toneladas de escombros que dejó Frances.

Bush aclaró este sábado que aunque los recursos están estirados al máximo las autoridades están organizadas para responder a la emergencia.

Tricia Pollard, quien coordina la entrega de carpas en Port St. Lucie, dijo al diario Palm Beach Post que ya han repartido 17.000 lonas y la mayoría de la gente no tiene techo. "Va a tomar meses antes de que los contratistas puedan arreglar todos los techos dañados", dijo.

(AFP)

Seguí leyendo