La primera semana transcurrida desde que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declaró la emergencia agropecuaria en el este del país puso sobre la agenda agropecuaria varios temas.
La primera semana transcurrida desde que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) declaró la emergencia agropecuaria en el este del país puso sobre la agenda agropecuaria varios temas.
El primero fue la puesta en marcha de los mecanismos que permitan llegar con la ayuda en raciones y créditos para pasturas a los productores de Cerro Largo, Treinta y Tres, Lavalleja, Maldonado y Rocha.
Cuando los productores terminen de presentar sus demandas de alimentación para el ganado se conocerá la dimensión del problema que plantea la falta de pasto y forraje a la entrada del invierno.
La medida del gobierno también abrió la posibilidad de acceder a créditos con subsidios para rehacer pasturas dañadas por la falta de precipitaciones.
La sola mención de los créditos disparó el imaginario popular respecto a la capacidad de endeudamiento del sector agropecuario. Sin embargo, fue muy oportuna la entrevista con la vicepresidenta del Banco República, Sylvia Naveiro, sobre el tema (ver El Observador del miércoles 13).
La funcionaria fue clara al señalar que el sector agropecuario “no está sobreendeudado y no existen razones para considerar una postergación en las obligaciones contraídas por créditos otorgados”.
Naveiro recordó que el agro debía US$ 50 millones al banco oficial en 2005 y ahora US$ 1.000 millones, lo que explica el gran crecimiento que experimentó en la última década, con una tasa de morosidad inferior a 2%.
Quiere decir que la sequía que provoca una crisis forrajera en la ganadería de carne y leche que puede ocasionar pérdidas –que ya sufrieron los cultivos de verano en los rendimientos– encuentra al sector agropecuario bien parado, pese a que está viviendo la caída de precios de los productos en los mercados y ya se ajusta el cinturón.
El otro aspecto que en los primeros 10 días de la emergencia agropecuaria acaparó las conversaciones fue el estado del tiempo. En especial, las lluvias que se verificaron el domingo pasado. Como en ocasiones anteriores, la alegría no fue pareja.
Así como en el litoral norte habían caído 80 milímetros en algunos lugares –dos terceras partes de la marca promedio mensual del país–, en la zona de Casupá, en Florida, los pluviómetros marcaron apenas 5 milímetros.
Sin embargo, los principales referentes de la meteorología mundial –como la NOA de EEUU– confirmaron la presencia del fenómeno climático El Niño y su ocurrencia en lo que resta del año. Eso quiere decir que en el horizonte de los productores uruguayos el tiempo viene con agua por encima de lo normal.
Instructivo para el manejo
Por otra parte, el Instituto Plan Agropecuario (IPA) divulgó esta semana un instructivo sobre Manejo del rodeo en situaciones de crisis forrajera en ganadería de cría extensiva, ya que en los departamentos declarados en emergencia agropecuaria se concentra el 25% de la cría vacuna que se hace en el país.
Según el IPA, las medidas se pueden agrupar en tres: disminución de los requerimientos, administrar mejor el alimento disponible y aumentar la cantidad de alimento.
El IPA remarcó la necesidad de disminuir la carga, medida que es requisito excluyente para acceder a la ayuda oficial, a no más de 1 UG/ha. Luego el productor deberá priorizar las categorías para alimentar, aunque el decreto oficial ya lo marca: terneros, vaquillonas de 1 a 2 años y vacas de cría. Sin embargo, el IPA remarcó en su instructivo que “conviene realizar cuanto antes” el diagnóstico de gestación” de las vacas, otro requisito a incorporar para recibir la ayuda.
La suplementación, la sanidad de todas las categorías y “un monitoreo constante de la situación forrajera y de los animales” completan las recomendaciones.