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Decíamos en la edición pasada que se va haciendo imprescindible entender cómo funcionan estas mediciones y su extraordinario valor a la hora de elegir un reproductor para nuestros rodeos. Hay infinidad de trabajos y artículos que estudian el impacto en los años subsiguientes a la incorporación de un reproductor nuevo al rodeo. A veces pasan 15 años y siguen apareciendo descendientes con rasgos que nos hacen ver que el tema es súper delicado y que conviene entender muy bien lo que uno hace, porque luego es como querer recular en chancletas.

Por Arturo Vierheller (h), especial para El Observador

Decíamos también que las mediciones de las DEP o, en su caso la de los EBV (que es la medición que utiliza el Breedplan) son de gran valor especialmente cuando se presenta completa en los catálogos de los remates o en los de los entros de nseminación o alternativamente los importadores de semen. Y es clave que la información sea completa, o sea que abarque la totalidad de los atributos medidos, porque solo así se asegura uno de elegir un reproductor con sus atributos "balanceados".

Si una cabaña, por ejemplo, tiene líneas de alto mérito en facilidad de parto pero luego no tiene buenas mediciones en desarrollo, se puede tentar de mostrar "solamente" aquellos atributos cuyos números van a incentivar su compra, sin mostrar el resto. Naturalmente cada uno es libre, pero creo que deberíamos premiar las cabañas o los centros o los importadores que nos ofrezcan la totalidad de los atributos. Esa es la forma de usar estas herramientas. La semana que viene analizaremos los índices, otro tema más que interesante.
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Genética ganadería carne

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