Maximizando las decisiones de "desinversión"
Un estudio realizado por Ernst & Young Global pone de manifiesto cinco prácticas fundamentales que las empresas deben emplear con el fin de evitar la toma de decisiones que disminuyan el valor de sus empresas al vender o liquidar un activo
*Del departamento de Advisory de Ernst & Young
El estudio realizado por Ernst & Young Global entre los meses de octubre y noviembre de 2012 tuvo en cuenta las declaraciones de 567 ejecutivos involucrados en las decisiones de inversión de sus empresas. Se tomaron para la investigación 14 sectores de diferentes industrias a lo largo de las Américas, Asia, Europa, Medio Oriente y África.
El estudio combina además las encuestas realizadas por la “Economist Intelligence Unit” (EIU), y entrevistas realizadas con profesionales entendidos en la materia.
De acuerdo a las conclusiones obtenidas se han puesto de manifiesto cinco prácticas fundamentales que las empresas deben emplear con el fin de evitar la toma de decisiones que disminuyan el valor de sus empresas, al vender o liquidar un activo / inversión / subsidiaria de la empresa.
1) Realizar una gestión de su cartera de inversiones estructurada y con supervisión periódica:
Las empresas líderes del mercado evalúan periódicamente si su cartera de activos está contribuyendo a los objetivos estratégicos, o si el capital de la compañía podría ser utilizado para otros fines. Del mismo modo, 55% de los encuestados tienen un proceso estructurado de gestión de cartera y realizan una supervisión periódica de las inversiones.
2) No limitar el rango de potenciales compradores:
Muchos de los encuestados se centran en compradores locales dentro del mismo sector en el momento de comercializar sus inversiones. Pero al enfocarse en este estrecho universo, los vendedores pueden estar limitando el valor que pueden extraer de las mismas. Apelando a una gama mayor de compradores (incluyendo estratégicos y financieros, nacionales y extranjeros), un mayor interés puede ser creado sobre el activo entre los potenciales y compradores, de manera que se alcance un valor que supere las expectativas.
3) Transmitir un valor atractivo para cada comprador:
Los compradores son más prudentes que nunca sobre el potencial de crecimiento de las inversiones que les son ofrecidas. Sin embargo, pocos vendedores logran transmitir un valor convincente desde la perspectiva de los primeros. Sólo el 50% de los encuestados logran apoyar su presentación de venta en una revisión independiente o “due dilligence”, desarrollar un plan de “M&A” (fusiones y adquisiciones) para el activo en venta, o identificar casos de sinergia.
4) Preparar rigurosamente el proceso de venta:
La mitad de los encuestados admite que ciertos cambios en el proceso de presentación de la venta podrían haber generado una diferencia significativa en el resultado final de la misma. Los ejemplos incluyen, entre otros, protocolos para el intercambio de información, confidencialidad, fortalecimiento de la relación con el comprador y participación de ejecutivos de alto nivel en las negociaciones.
5) Comprender la importancia de planificar adecuadamente la salida de la inversión:
Más de la mitad de los encuestados identificaron el diseño de una clara “hoja de ruta” como el aspecto más complejo para planificar la “desinversión”. Otros desafíos para planificar adecuadamente la salida de la inversión incluyen la negociación de acuerdos de servicios durante la transición, estimación de costos independientes, planificación fiscal y las decisiones relativas a la concreción de la operación. Cuando los vendedores no logran comunicar claramente estos factores, los compradores perciben un mayor riesgo y lo reflejan en el precio de oferta.
Indicadores de una "desiversión" exitosa
A través de una gestión de cartera periódica y eficiente, considerando la potencial gama de compradores, transmitiendo un valor atractivo de la inversión y planificando ordenadamente la salida de la inversión, los vendedores pueden alcanzar los siguientes factores de éxito:
• Mayor probabilidad de cerrar el acuerdo con éxito.
• Incremento del valor de venta.
• Mayor confianza de parte del comprador.
• Mayor control sobre el proceso de venta en general.
• Reducción del riesgo de interrupción de la negociación.
• Un proceso de desinversión acelerada.
En Ernst & Young somos conscientes de la nueva realidad y nuestros profesionales cuentan con la experiencia y preparación necesaria para asesorarlo.