En el gobierno están convencidos de que Uruguay, pese a que le cueste, debe seguir transitando el camino iniciado hace dos años de cumplir los mandatos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). De lo contrario, se enfrentará a posibles sanciones que pueden ir desde las comerciales hasta directivas concretas de los países del G20 –las mayores economías del mundo– para que sus empresas y ciudadanos no inviertan en países no cooperantes.
Mayoría de analistas a favor de aceptar las exigencias de OCDE
Uruguay discutirá cómo salir de la categoría de país poco colaborador en aspectos tributarios