MEC homenajeó a Raviolo en entrega de premios
Hugo Achugar y Carlos Liscano otorgaron los galardones de literatura con un recuerdo especial para el editor uruguayo
En una sala del Museo Zorrilla que quedó pequeña para la concurrencia que debió soportar altas temperaturas por falta de aire acondicionado, se entregaron ayer los premios anuales de literatura del MEC, que en esta ocasión estuvieron dedicados a la memoria del conocido editor Héber Raviolo, recientemente fallecido.
Más de 400 obras fueron las que se presentaron al concurso que esta vez premió a 10 categorías, desde literatura infantil a investigación científica, pasando por narrativa, teatro, poesía, ensayo literario, histórico y artístico, ciencias sociales y jurídicas e investigación científica, tanto en su modalidad de obra editada como inédita.
Mientras Carlos Liscano, director de la Biblioteca Nacional valoró que “El estado reconoce la labor de sus ciudadanos”; Hugo Achugar, director Nacional de Cultura, centró su alocución en resaltar la importancia de realizar la entrega de premios en el Museo Zorrilla, ya que antes se hacían en el Palacio Taranco. El director nacional de Cultura también destacó los esfuerzos que el ministerio viene llevando a cabo para apoyar la tarea de los escritores nacionales.
“Muchos aspectos nuevos de la realidad deben ser contemplados de aquí en más para proteger al autor. Y por eso queremos reformar las leyes”, expresó después de destacar la labor del ministerio para propiciar la presencia de autores uruguayos en ferias internacionales como la de Buenos Aires o Frankfurt y de señalar que : “Nosotros en esto y ustedes (por los escritores) a seguir produciendo”.
Más adelante, destacó que no alcanza con las becas o la creación de un agente literario para los escritores, porque si bien son estímulos “no solo a base de leyes se consiguen las cosas. Todo esto también es posible gracias a ustedes, los escritores”.
Antes de entregar los galardones, Achugar pidió nuevamente la palabra para confesar que no le dio el tiempo para designar al premio del MEC como “Héber Raviolo”, aunque dijo que simbólicamente así lo bautizaba. Y anunció que de cara al año que viene la idea es ponerle al certamen un nombre distinto cada año: “preferiblemente el nombre de un autor vivo”, propuso Achugar