ver más

Los ginecólogos que se nieguen a hacer abortos o recetar medicación abortiva deberán “fundamentar” su objeción de conciencia, pero no tendrán que expresar los motivos de su postura.

Aunque parezca un trabalenguas, para el subsecretario de Salud, Leonel Briozzo, hay una diferencia. “Fundamentar no es lo mismo que explicar. Fundamentar es conocer realmente qué es la objeción de conciencia y poder decir ‘yo soy objetor de conciencia por motivos religiosos, morales o filosóficos’. Es saber lo que se está haciendo de forma libre, conciente y responsable”.

En enero, en entrevista con el semanario Búsqueda, Briozzo manifestó: “Existe la necesidad de fundamentar por parte de los colegas, para que la objeción de conciencia no sea una objeción porque no se quiere hacer, porque lleva mucho tiempo, o porque no es un tema que le agrade”. Desde entonces buena parte del cuerpo médico y de la oposición se han quejado de las palabras del jerarca, asumiendo que los médicos iban a tener que dar razones antes de objetar.

Sin embargo, Briozzo aclaró a El Observador que no se está pensando en solicitar una justificación, sino un “procedimiento armado” mediante el cual los ginecólogos “lean la definición de objeción de conciencia antes de firmar que son objetores de conciencia”. Dijo que la fundamentación podrá ser escrita u oral, y que hay “muchos procedimientos en el mundo”.

Con ese procedimiento, el Ministerio de Salud Pública (MSP) se asegura que quienes alegan objeción de conciencia adhieren a la definición tradicional de los bioeticistas. Igual, Briozzo admitió que implica un acto de confianza en la “honestidad y el profesionalismo” de sus colegas.

Los detalles y aspectos prácticos de ese “procedimiento” que el jerarca pretende incorporar a la normativa que regula el aborto surgirán de un taller que el MSP convocó para hoy con académicos y especialistas.

Diferencias entre catedráticos

La polémica sobre la objeción de conciencia comenzó cuando, a pocos días de que entrara en vigencia la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, el grado cinco Justo Alonso expresó públicamente que se había acogido a la objeción de conciencia porque no estaba de acuerdo con algunos aspectos de la normativa. Incluso aclaró que era ateo y que su abstención no era por motivos morales o filosóficos. El catedrático Washington Lauría también reveló su rechazo, y si bien se confesó católico, reconoció que tenía discrepancias con la ley.

De ese modo, el único grado cinco que no se apegó a la objeción de conciencia fue el propio Briozzo. Pero además de Alonso y Lauría, otros ginecólogos dijeron en conferencias y entrevistas que habían objetado. Incluso un centenar de médicos presentaron un recurso de revocación ante el MSP. En ese momento se supo que en departamentos como Salto y Paysandú no había casi ginecólogos dispuestos a realizar abortos.

La postura de Briozzo –y de otros especialistas que salieron a respaldarlo– fue advertir que había objeciones que no eran “reales”. Eso le valió fuertes críticas que luego se agudizaron con la nota en Búsqueda, tras la cual se lo acusó de presionar y perseguir a los médicos.

El subsecretario afirmó que el taller que se realizará hoy en el MSP será “un acto educativo” en medio de la “gran desinformación” reinante.

“Yo no preciso que alguien me diga ‘soy objetor porque soy musulmán o porque soy católico’. No preciso eso y al ministerio no le interesa. Lo que sí me interesa es que los profesionales que son objetores sepan lo que es ser objetor, porque lo que vemos es que muchos no lo saben”, advirtió.

Además de la “confusión” que a su entender persiste sobre el tema, dijo que en estos meses hubo una “campaña de tergiversación” sobre sus dichos “para generar conflicto”.

El MSP “toma nota”

Representantes de la Universidad de la República y del Colegio Médico se reunirán en un taller cerrado en el MSP desde hoy de mañana y hasta el final de la tarde. Ambas instituciones fueron invitadas por Briozzo para hacer presentaciones sobre los distintos aspectos médicos y jurídicos de la objeción de conciencia. Por la Universidad habrá delegados de Medicina, Derecho y Humanidades.

Briozzo dijo a El Observador que en el taller el MSP se limitará a “tomar nota de los insumos que se vuelquen”. Seguramente en los días siguientes a Semana Santa, las autoridades convocarán a las sociedades científicas, las instituciones sanitarias y los demás involucrados para comunicarles los cambios a incorporar.
Seguí leyendo