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Cirujanos, pediatras, anestesistas: todos tienen el “ánimo” de dejar sus cargos en el hospital de Paso de los Toros. “No están pensando acciones concretas ni quieren plantearlo como amenaza, pero si no se revierte esta situación, si no se busca un acercamiento, es probable que se vayan. Se sienten realmente desprotegidos”, dijo a El Observador el secretario del Sindicato Médico (SMU), Gustavo Grecco. La renuncia de los dos ginecólogos de Paso de los Toros a sus guardias llevó al colectivo médico de esa localidad a enfrentarse contra ASSE y volver a reclamar por mejores condiciones laborales, una vieja demanda que se mantiene vigente a pesar de la reforma sanitaria.

De hecho, en el SMU entienden que lo de Paso de los Toros se repite en otras ciudades del interior, y por eso aprovecharán que el tema está en la opinión pública para plantear a las autoridades la “necesidad de rediscutir la reforma en términos de calidad asistencial”, dijo Grecco.

El tema es amplio: abarca el déficit de recursos humanos en el interior, la falta de estímulos para que los médicos se radiquen en los lugares con carencias y la ausencia de “derechos laborales”. “Un cirujano me decía: ‘Si estoy de licencia pescando en el río y me llaman para operar, no puedo decir que no. Además, seguramente sea alguien conocido’. Pregunto: ¿Dónde están los derechos laborales de esos médicos?”, cuestionó Grecco.

Eso, que según el dirigente gremial sucede “desde tiempos inmemoriales”, es la norma en el interior. El sistema cubre los huecos con la “buena voluntad” de los médicos que asisten aún estando enfermos o de licencia y sin cobrar extra.

El SMU también analizará la calidad de asistencia con la mirada puesta en los problemas de “estructura” y “organización”. “Debés tener insumos necesarios para atender la demanda. Y si no tenés esa estructura, al menos debés tener vías para resolverla, es decir, una organización adecuada. No puede ser que todo (en el interior) se resuelva en base a tener amigos que te acepten pacientes en tal o cual lado. Se precisa un protocolo de acción, pero uno que sea viable y realizable”, argumentó Grecco.

En ese sentido, el vicepresidente de ASSE, Enrique Soto, dijo el lunes 26 a El Observador que el organismo tiene pendiente una revisión de los convenios de complementación en el interior y una “evaluación del impacto” que han tenido.

En tanto, ASSE convocó al SMU a una reunión urgente por las declaraciones de sus dirigentes luego de la visita de este martes a Paso de los Toros. “No molestó la visita en sí, sino que hayan dicho que se hace política de escritorio y que lo que pasa allí pasa en todo el interior”, explicó una fuente del organismo. Agregó que “ASSE está presente con personal especial y con una asistente social que trabaja con todo el equipo de Paso de los Toros. Y en cada episodio doloroso hemos mandado contención para el personal y la familia afectada”.

Parir en otro pueblo

Así como el hospital de Paso de los Toros se quedó sin ginecólogos para atender los partos de emergencia, hace unos meses el hospital de Paysandú también se enfrentó a una situación similar. En marzo renunció el jefe de pediatría y en mayo le siguió el jefe de ginecología. A su vez, varios pediatras y ginecólogos renunciaron a sus guardias, lo que determinó que las parturientas fueran derivadas a Young o Salto. Solo cuando no hay tiempo de traslado, se atienden en la mutualista local Comepa.

Carlos Leoni, el ginecólogo que renunció a la titularidad de ese servicio tras fuertes enfrentamientos con el director del hospital y por el “estrés” que le generaba el trabajo, opinó que la situación es “vergonzosa”. “Las pobres mujeres deben parir solas. Como es gente pobre, no reacciona. Con tal de que les den atención, no les importa dónde”, consideró Leoni.

Según supo El Observador, una embarazada que consultó en Paso de los Toros en estos días fue derivada a Durazno y de allí la trasladaron hasta el Hospital Policial de Montevideo, ya que su hijo iba a precisar CTI y en Durazno no hay.

Leoni destacó que la carencia de especialistas y la decisión de trasladar pacientes es habitual en el interior. “Pasa en Paysandú, en Salto, en Durazno, en todos lados. En Paso de los Toros tuvieron la mala suerte de que se les murió gente”, advirtió.

José Pedro Ibargoyen, dirigente de FEMI, dijo a El Observador que se trata de una realidad “bien conocida” y que se da sobre todo en especialidades como anestesia, cirugía, neonatología o ginecología, que implican guardias para atender urgencias. Los médicos suelen trabajar en el sistema público y en el privado, pero como no pueden estar en dos lados a la vez, generalmente optan por las guardias del privado.

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