MEF considera excluir inflación proyectada de ajustes salariales
Si se mantiene, Economía no tolerará otra meta diferente al 5% anual
El Ministerio de Economía está dispuesto a considerar la exclusión de la inflación proyectada como parte de la fórmula de cálculo que se propondrá a empresarios y trabajadores en la quinta ronda de negociación salarial, ante la pérdida de credibilidad de la meta oficial debido a los sistemáticos incumplimientos del gobierno en encauzar la variación anual de precios dentro de los objetivos.
De todas formas, las fuentes consultadas señalaron que si en la discusión con el Ministerio de Trabajo se resuelve que ese criterio se mantiene en los lineamientos, no será modificado el objetivo de mediano plazo que prevé una variación anual del Índice de Precios al Consumo (IPC) de 5%, a menos que esa meta cambie. “Si se trabaja con la inflación proyectada oficial, es esa; si no cambiamos el criterio. No se puede usar otra inflación proyectada”, dijo el informante.
Desde el Ministerio de Trabajo el subsecretario, Nelson Loustanau, dijo a El Observador que todavía “no está definida la posición” que adoptará el Poder Ejecutivo, que surgirá del “acuerdo” que se logre con la Asesoría Macroeconómica del MEF. “Todavía no está definida la posición; lo vamos a trabajar con Economía y después lo vamos a divulgar”, argumentó.
En tanto, el titular de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El País que se trabaja en “una fórmula novedosa”, que apuntará a salir “del debate sobre la inflación y dejar más libres a las partes para definir los incrementos reales de salario”.
Por momentos, Trabajo y Economía han tenido roces como consecuencia de diferentes enfoques respecto a los lineamientos que el Poder Ejecutivo incorpora a la negociación tripartita.
Por su parte, el director del Instituto Cuesta-Duarte del PIT-CNT, Milton Castellanos, dijo que la expectativa de variación del IPC del gobierno está “muy lejos” de la realidad, y que se buscará a la hora de negociar fijar parámetros “acordes a la realidad que todos vemos”, informó El País.
Aumento real
La moderación en los ajustes de salarios medidos en términos reales fue uno de los puntos que manejó el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, cuando concurrió a la Comisión de Hacienda de Diputados la semana pasada.
Lorenzo mencionó que en lo que se avanzó de la quinta ronda de negociación salarial –que es aproximadamente un tercio de los sectores que deben negociar este año– “los aumentos previstos son del 2% en promedio real”, cuando en la ronda anterior se habían pactado ajustes reales de 4%.
“O sea que los trabajadores y empresarios en su negociación bipartita han integrado este nuevo contexto y, por tanto, la negociación colectiva no está provocando desalineamientos relevantes en materia de presiones inflacionarias hacia el futuro”, dijo el ministro.
En ese marco, también descartó que el sistema esté maduro para basar la negociación “exclusivamente en productividad”.
“Créanme que hay que hacer unos cambios formidables en las empresas en materia de generación y accesibilidad de la información. Es imposible ordenar una negociación colectiva basada en productividad en la que no se sabe cómo se hace la medición de la productividad”, sostuvo.
Lorenzo dijo también que la lógica de negociación por productividad se debe hacer por empresas y no por sectores, porque se corre el riesgo de generar “despatarros”.