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Valor generado, transmitido y aprehendido, fue el claro resultado de la primera Mega Experiencia Endeavor realizada en Uruguay. Unas 1.500 personas se presentaron el jueves 13 de junio en el Salón Los Robles del parque tecnológico del LATU para participar de distintas actividades que se distribuyeron a lo largo de todo el día, dirigidas a actuales y futuros emprendedores.

Tal fue la convocatoria que ya sobre las 9.00 horas, el salón parecía estar al límite de su capacidad. A lo largo de la jornada una impresión se repitió en las conversaciones: muchos fueron los que quedaron impactados por la magnitud del evento, la multiplicidad de actividades y la accesibilidad a referentes de primera línea.

Vivirlo para contarlo
El primer segmento, que se denominó Inspirate y duró casi cuatro horas, se enfocó fundamentalmente en alentar el espíritu emprendedor, ya que todos los disertantes se encargaron de contar los pormenores de su camino y cómo superaron los escollos del trayecto. Con algunos ribetes de stand up, compartieron algunos conceptos comunes a todo emprendedor: esfuerzo, paciencia y perseverancia.

El emprendedor chileno, Alberto Gana, de Latitud 90 -una empresa dedicada al turismo de excursiones- dijo que sin ser brillante y “dando la pelea” se pueden lograr cosas interesantes y que aprender rápido es una cualidad importante. También se presentó Pamela Cháves, una de las cinco microbiólogas de Chile y fundadora de la empresa Aguamarina, dedicada a la biotecnología y enfocada en productos y servicios innovadores para la industria minera.

Chávez descubrió que su pasión es el conocimiento, y explicó que emprender es sinónimo de libertad. “Es la posibilidad de hacer lo que crees que es correcto”, expresó.

Invitado desde Argentina, el creador de Avino, Martín Frascaroli -dedicado a crear soluciones digitales para cambiar el modo en que se relacionan las empresas y sus usuarios-, con mucha soltura y desparpajo, logró despertar risas y centró su presentación en los problemas de foco que tuvo durante todo el desarrollo de su emprendimiento. Una de las soluciones que encontró junto a su equipo, fue someter todas las ideas a la regla de las tres “R”: los proyectos debían ser rentables, replicables y “re globales” para no ser descartados.

En representación de Uruguay estuvo el creador de Todotvmedia, Sebastián Lateulade. Su compañía de medios especializados en la industria de la televisión y el entretenimiento es líder en Latinoamérica.

Aseguró ser autodidacta en su sector, consideró que la clave de su éxito fue siempre tratar de hacer un poco más que lo que hace el común denominador, y ocuparse de salir de la “zona de confort”, persiguiendo el cambio.

El segmento fue cerrado por los uruguayos de PedidosYa, Ariel Burschtin, Álvaro García y Ruben Sosenke, que lograron este año que su negocio esté presente en ocho países de Latinoamérica. Contaron que para hacer el negocio mas escalable centralizaron el equipo de ventas en Uruguay y utilizaron Skype como herramienta de trabajo. Para cerrar el equipo creador de PedidosYa reflexionó acerca del éxito y concluyó que se trata de la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día.

Audiencia activa
En la tarde se propusieron tres segmentos simultáneos: Conectate, donde los emprendedores pudieron rotar entre más de 30 mesas, donde expertos referentes guiaron y asesoraron de forma casi personalizada; Innovate, que constó de cuatro presentaciones sobre historias de innovación de emprendedores uruguayos; y Pensate, un espacio en el cual, de la mano del country manager de Globant, Pablo Brenner y del CEO de Artech, Nicolás Jodal, un grupo de 30 personas pudo participar de una tormenta de ideas para encontrar soluciones tecnológicas que mejoren la educación en el interior de Uruguay y encontrar nuevos usos para un teléfono inteligente.

Brenner explicó con distintos ejercicios que cuando una persona trata de resolver un problema y se le ocurre una idea buena se conforma y no sigue buscando soluciones. Agregó que escuchar ideas de otros inspira la ocurrencia de otras nuevas en los demás. Luego de los ejercicios llegó la acción y en tres grupos de discusión se lograron proponer unos cuantos cientos de ideas que fueron anotadas en post-its y luego exhibidas y compartidas entre todos.

Al culminar la actividad, Brenner explicó que el sistema de brain storming, puede ser aplicado en cualquier empresa para arribar a nuevas ideas innovadoras que solucionen inconvenientes o para desarrollar nuevos productos.

Una fiesta
Para el cierre del evento, entre música, cervezas y pop, los concurrentes se acercaron para escuchar la presentación final del cofundador de Globant, Guibert Englebienne, encargado de la parte tecnológica y creativa de la empresa. Globant tiene 25 oficinas en el mundo y emplea a más de 3.000 personas.

Englebienne contó la historia de su compañía apelando, como en todas las presentaciones, a compartir experiencias útiles para los emprendedores presentes.

Explicó que el desafío que asumió junto a sus socios fue crear con US$ 5.000, en la deprimida Argentina del 2003, un tipo de negocio que hacía 50 años no se generaba en ese país: una multinacional.

Además, señaló que su apuesta era arriesgada, ya que no eran conocidos en el sector tecnológico.

“Hoy es más rápido y barato poder innovar”, le recordóEnglebienne al auditorio.
El argentino destacó que debe existir el “work at home” (trabajo desde casa), pero también el “pleasure at work” (placer en el trabajo).

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