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Uno de los supuestos sobre los cuales descansan las expectativas de crecimiento de 4% que mantiene el gobierno es el repunte de la economía brasileña durante la segunda mitad del año. Sin embargo, los analistas y las autoridades del vecino país continúan rebajando sus estimaciones de crecimiento para 2012 en vistas de una recuperación que se demora en materializarse.

Ayer el Banco Central de Brasil recortó de 2,5% a 1,6% sus perspectivas de crecimiento económico para este año. Del mismo modo, los analistas privados y bancos de inversión consultados por Bloomberg, redujeron de 1,9% en agosto a 1,6% en setiembre sus expectativas de expansión de Producto Interno Bruto (PIB).

Luego de conocido el dato local de Cuentas Nacionales del segundo trimestre de este año, el ministro de Economía uruguayo Fernando Lorenzo, se mostró confiado en que el país alcanzará un crecimiento de 4% este año –tal como se prevé en la Rendición de Cuentas– o incluso superior. Según sostuvo en declaraciones a radio Carve, esa estimación se sustenta, entre otros aspectos, en un repunte de la economía brasileña.

Los expertos del vecino país esperan que ese repunte suceda. Pero conforme pasan los meses, pierde fuerza la hipótesis de una recuperación significativa, al menos durante este año.

Entre agosto y setiembre, los analistas consultados por Bloomberg redujeron –en su mediana– de 2,2% a 1,9% la expectativa de crecimiento anualizado de la economía brasileña para el tercer trimestre del año.

El economista Pablo Moya, de la consultora Oikos, no comparte el optimismo del gobierno respecto a una reactivación significativa tanto de la economía brasileña como de la uruguaya.
“No estimamos un repunte sino una estabilidad, un crecimiento a tasas moderadas. De hecho, nuestra proyección ya tiene incorporado un crecimiento de la economía brasileña más en línea con la actual estimación del Banco Central que con la cifra anterior”, explicó.

El gobierno uruguayo difiere en sus perspectivas con los analistas locales. La medianade las expectativas en setiembre es de 3,32%, sensiblemente por debajo de las proyecciones oficiales de 4%. Ninguno de los 11 consultores encuestados por el Banco Central del Uruguay arrojó una expectativa tan alta como la del gobierno. El más optimista espera una expansión económica de 3,9% durante este año.

De todas formas, el crecimiento esperado para la economía brasileña durante el tercer trimestre, de 1,9%, es significativamente mayor que la expansión de 0,6% de la primera mitad de este año.

Si bien no lo hace al ritmo previsto meses atrás, la actividad brasileña ya se evidencian los primeros indicios de expansión económica.

Según dijo a El Observador el economista Ramón Pampín, de la consultora PwC, “el segundo semestre comienza a mostrar un mayor dinamismo”. Según sostuvo, tanto la actividad industrial –principalmente vinculada a automotores, maquinaria y equipos–, las ventas minoristas y la confianza del consumidor, tuvieron en junio y julio un aumento más significativo que meses atrás.

“Las autoridades brasileñas vienen trabajando muy bien desde el punto de vista macroeconómico, con políticas específicas de fortalecimiento de la actividad que deberían tener efecto durante esta segundo mitad del año”, explicó.


A la baja

Se trata de la segunda vez consecutiva este año que el Banco Central de Brasil revisó a la baja su previsión para el crecimiento del PIB en 2012. En el informe trimestral divulgado en abril, la autoridad monetria del vecino país proyectaba una expansión económica de 3,5%.
La nueva proyección se situó por debajo incluso de la divulgada recientemente por el Ministerio de Hacienda (2%), pero en línea con los economistas privados.

“La recuperación de la actividad económica nacional se viene materializando de forma gradual”, dijo la autoridad monetaria en su comunicado. Sin embargo, señala que “la demanda interna será impactada (positivamente) en los próximos meses por las políticas recientemente implantadas” por el gobierno, como reducir los impuestos sobre los sectores más afectados por la crisis, reducir los costos laborales y estimular el consumo.

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