ver más

A partir de este viernes 1º de febrero en los Institutos de Medicina Altamente Especializada (IMAE), donde se realizan angioplastias, solo se podrán utilizar stents coronarios de la firma Boston Scientific. La empresa resultó ganadora en el llamado a precios que el Fondo Nacional de Recursos (FNR) realizó a mediados del año pasado.

La decisión provocó la reacción contraria de la Sociedad de Cardiología, la Cátedra de Cardiología y algunos políticos de la oposición, pero el FNR no dio marcha atrás. Ahora, con la entrada en vigencia del polémico monopolio, se abrió una nueva discusión entre los proveedores que perdieron el concurso y el FNR, que financia los procedimientos en los IMAE y es el único comprador de esos dispositivos en Uruguay: ¿qué pasará con los stents que no hayan sido utilizados hasta ahora?

El director técnico del FNR, Alarico Rodríguez, dijo a El Observador que antes de que se convocara el llamado, en agosto, se les advirtió a todos los proveedores presentes en Uruguay que tendrían hasta febrero para colocar el stock que ya hubieran importado. En el caso de que sobraran stents, el organismo “contemplaría” a aquellos que tuvieran una cantidad “razonable de acuerdo a su uso”. Es decir: no ampararía a una firma que hubiera comprado 10.000 ejemplares de un dispositivo del que vende 100 al año.

En los últimos días varios proveedores llamaron por teléfono a las autoridades del FNR para plantearles que les habían sobrado stents. Según pudo saber El Observador, algunos representantes se quedaron con varios cientos de dispositivos.

Sin embargo, el FNR no “contemplará” a todos ellos porque descubrió que algunos realizaron cuantiosas importaciones de stents después del llamado e incluso después de haberse conocido el ganador. Esas compras no entran en el concepto de “stock razonable” que maneja el FNR. “No sé por qué lo hicieron, pero supongo que creyeron que se reconsideraría la decisión”, opinó Rodríguez. En esos casos las empresas seguramente se quedarán con los stents sin poder utilizarlos, ya que la re-exportación de estos productos es muy compleja.

Lo que también hace complejo el asunto, es que los stents tienen una fecha de vencimiento y por tanto no se pueden almacenar por años.

Tampoco hay una solución clara para los proveedores que se hayan quedado con stock sin haber incurrido en compras exageradas. La Comisión Honoraria Administradora del FNR, que preside el ministro de Salud Jorge Venegas, analizará los casos el 8 de febrero, durante la primera sesión ordinaria del año.

Hasta el momento funcionaba un sistema de consignación: el FNR iba pagando los stents en la medida que se utilizaban. Ahora empezará a regir un mecanismo de tarifa plana con el fabricante ganador, por el cual se pagará todos los meses la misma cantidad independientemente de los stents que se requieran. Ese cambio generará al FNR un ahorro de US$ 800.00 anuales. Fue por eso que pese a las críticas se otorgó la exclusividad a una sola firma.

El cambio de sistema también explica que las autoridades no acepten la permanencia de los stents sobrantes en los centros de hemodinamia hasta que estos se acaben. “Todos los stents que se utilicen aparte serían un gasto adicional para el Fondo”, argumentó Rodríguez.
Seguí leyendo