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La ONU anunció este lunes la llegada a Sudán de una misión conjunta de verificación para supervisar el cumplimiento de las obligaciones por parte del Gobierno del país africano.

Asimismo, prometió que tomaría acción para proteger a la población que se encuentra en los campos de desplazados, por lo que indicó que enviaría 6.000 efectivos policiales a la región.

La misión ha sido organizada por el enviado especial de Naciones Unidas en Sudán, Jan Pronk, y el ministro de Exteriores de Sudán, Mustafá Osman Ismail, para controlar la implementación del acuerdo.

"La misión permanecerá durante tres días en Darfur para evaluar la situación de seguridad", indicó Fred Eckhard, portavoz de la ONU.

Las agencias humanitarias en las últimas semanas han mostrado su preocupación debido a que el gobierno sudanés obliga a la población desplazada a que vuelva a sus aldeas, en donde todavía continúan los ataques y asaltos de las milicias.

Mientras tanto, sobre la mesa del Consejo de Seguridad existe un borrador de resolución presentado por EEUU, en el que se amenaza de sanciones -sin especificar de qué tipo- al Gobierno sudanés si no cumple lo acordado.

Estos países prefieren seguir presionando a Jartum para que cumpla con sus compromisos y consideran que las sanciones pueden ser contraproducentes y complicar aún más la situación.

(EFE)

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