Sin una gran inversión económica y con poco más de cuatro meses de campaña electoral, el comediante Jimmy Morales hizo lo que nunca nadie se creyó: se ganó la voluntad del pueblo de Guatemala, que este domingo lo convirtió en presidente, y le dio un gran golpe a la vieja política. Morales enfrentará una compleja situación para cumplir su compromiso de combatir la corrupción, en un país sumido en la pobreza y la inseguridad.
Morales ganó en Guatemala con grandes desafíos por delante
El comediante arrasó este domingo en las elecciones presidenciales