Santiago Aparicio, EFE
Moyá marcó las fronteras para enfilar con firmeza, nueve años después, la conquista del último Grand Slam de la temporada. Las sensaciones empiezan a recordar lo de entonces. Aquél año 1998 cuando el español ganó Roland Garros y disputó la semifinal en Nueva York que perdió contra el australiano Mark Phillipoussis. Meses después llegaría al número uno del mundo. Fue su mejor época