Mucha tela para cortar
Columna de análisis en El Observador Agropecuario
El último Agro en Foco que se realizó el jueves 22 en Mercedes, dedicado a los cultivos de verano, terminó concitando la atención por la presencia del vicepresidente de la República, Danilo Astori, como disertante de lujo para el ciclo que organizan la consultora Blasina y Asociados, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el diario El Observador. En la próxima edición del Agropecuario se publicará un informe sobre la jornada mercedaria. Ahora van a cuenta algunos comentarios.
En el plano del mercado internacional de las materias primas, Eduardo Blasina planteó un escenario nuevo en el que la tendencia cambió, pautado por precios a la baja –tibios, los denominó– que dejan atrás los picos marcados en 2011, reflejados en el índice de la FAO. Como ocurre siempre, la oferta seguirá oscilando al ritmo de las cosechas, sujetas a los vaivenes del tiempo. Esta semana Estados Unidos dio un ejemplo de ello: las esperadas zafras récord de soja y maíz están amenazadas por la sequía, en especial en el cinturón maicero.
Otro elemento central de su exposición fue que, a ese panorama productivo y de mercados, agregó la descripción de un nuevo escenario económico mundial compuesto por la mencionada baja de las materias primas, un dólar en ascenso y tasas de interés también en alza, pasando de la expansión a una restricción monetaria. En esa dirección, países emergentes como Brasil y Australia, devalúan sus monedas.
¿Cuánto acompañará Uruguay?, se preguntó Blasina. Y puso el ejemplo de que si el dólar llegara a cotizar a 2,70 reales, como especulan en el país norteño algunos analistas, si Uruguay acompaña la moneda estadounidense debería valer $ 25. Para ver la evolución del dólar en Brasil, recordó que el 2 de mayo pasado cotizaba a 2,02 reales, en tanto el 2 de agosto pasado había trepado a 2,43 reales.
En sus conclusiones, Blasina mencionó que las piezas que juegan el ajedrez agrícola son el cambio de lógica de precios tendencialmente alcistas a levemente bajistas; la incertidumbre que provoca no saber si los costos bajarán en igual proporción; la ola semestral de alta oferta de maíz y soja; una baja del precio de los combustibles y fertilizantes; la sostenida demanda de China y los avatares del clima; si la baja de precios será compensada por la suba del dólar; y las interrogantes que plantea la situación en Medio Oriente y la anarquía árabe.
Por último, si bien pronosticó que habrá áreas más estables de trigo y de soja, el director de Blasina y Asociados aseguró que las rentas que se pagan en Uruguay por los campos arrendados (se calcula que 60% de la agricultura se hace de esa forma) son difíciles de sostener en el mediano plazo en el rubro agrícola.
Por otro lado, Astori realizó un repaso de la gestión del gobierno del Frente Amplio, mostró los números de la economía uruguaya en perspectiva al año 2015 en el que finaliza esta administración y afirmó que el crecimiento que exhibe el país en los últimos años se sustentó en el dinamismo de la inversión –hoy está entre el 22% y el 23% del PIB, dijo– y en las exportaciones.
Además de algunos anuncios sobre inflación y dólar que se publicaron en el Agropecuario del viernes pasado, el vicepresidente puso la lupa en el escenario económico mundial.
De Estados Unidos dijo que exhibe señales de recuperación y, de Europa, que ocurre lo contrario. Dijo que China se desacelera (el saldo de la Cuenta Corriente se ajusta a la baja por un mayor consumo de los hogares y baja de 10% a 2%); en Argentina “se ve un deterioro clarísimo de los fundamentos macroeconómicos”; y Brasil no logra encauzar su economía en una senda de alto crecimiento, con “una pérdida notable de la capacidad exportadora”.
En ese contexto, Astori dijo que Uruguay “sigue creciendo, aun en una desaceleración, por encima de toda la región” y agregó que “es el país donde se alinean las expectativas con los logros”. Como se lee, hay mucha tela para cortar. Y el oficio de agricultor en estos tiempos no es solamente colocar la semilla en el surco y esperar que la tierra, el agua y el sol la haga germinar y dar fruto. En el próximo número la seguimos.